Ahora que estamos ante una de las épocas clave del año para viajar, muchos de nosotros volvemos a lo que yo cínicamente llamo muchas veces “casa improvisada”, y es que lo raro es no conocer lo molesta que puede ser la aventura previa al vuelo.

Si es el viaje de ida, expectación, nervios e impaciencia por llegar al ansiado destino. Si es el de vuelta, todo aquello que nos esté restando horas de sueño en nuestra anhelada almohada está de más, ¿a que sí?.

El caso es que, en ambos casos, aparecemos horas antes de nuestra partida en los checkpoint. Hacemos cola para validar los billetes, comprobamos que, para no variar, nuestro avión va con retraso, así que pillamos algún asiento libre entre turistas de diversas nacionalidades que probablemente no entiendan nuestro idioma.

el aeropuerto del futuro, pero, ¿cómo es ahora?

Eso sí, estamos cerca de nuestra puerta de embarque, aguantando el barullo de personas aglomeradas alrededor. Resoplamos y decimos:

¿Esta gente tiene algún trauma con los abandonos? ¡El avión no va a salir sin ellos!

Pero la travesía está lejos de acabar. Cuando al fin se anuncia la salida de nuestro vuelo, comienzan los Juegos del Hambre para volver a casa entre tropezones y empujones. ¡Como si nuestros asientos no estuvieran numerados!

Podemos tener suerte si hemos pillado el asiento con ventanilla, pero otra vez tenemos a la familia numerosa detrás pateando nuestro respaldo, y de pronto, también nos damos cuenta de que parece que alguien se ha podido dejar el horno encendido allí dentro.

Ya, ya lo sé. No es ninguna alegría. Así que vamos a imaginarnos cómo sería un aeropuerto del futuro con tecnologías como las que conocemos hasta el día de hoy.

Contamos ya con algunas propuestas para estos aeropuertos, ¡así que vamos a darle otra vuelta a eso! ¿Te hace? 😉

¿Cómo sería el aeropuerto del futuro con IoT?

Que el Internet de las Cosas es algo que se está inmiscuyendo a lo grande en nuestras vidas es un hecho, y no iba a ser menos para el caso de este tipo de aventuras.

Y es que el IoT puede ayudar a reducir tiempos de espera, incrementar la seguridad y, en definitiva, mejorar la experiencia de los pasajeros.

¿Lo mejor de esto? Que las tecnologías para ello no son cosa del futuro, sino que ya están aquí, si bien sería necesario adaptarlas a este tipo de emplazamientos. ¿Las vemos?

Equipaje

Nada más llegar, gracias a señales Bluetooth, tecnologías NFC y códigos QR emplazados en distintas áreas del aeropuerto, podemos ver en nuestro smartphone cuánto tiempo queda hasta nuestro embarque de forma precisa. Así que, sí, podemos relajarnos un poco. Sólo debemos tener el móvil cerca.

Bluetooth en el aeropuerto del futuro

Al fin, vamos a dejar la maleta. Pesada y medida, nos remangamos, activamos nuestro smartwatch y pagamos. Además, podremos hacer un seguimiento de lo que hacen con nuestro equipaje y ver dónde está nuestra maleta en todo momento. ¡Que no se diga!

Además, tu propia maleta no es tonta, es una smart bag que tienes conectada a tu móvil y que te informará hasta de la temperatura y la humedad que hay dentro. Si alguien intenta abrirla para cotillearla, se chivará.

Puede parecerte una tontería, pero hay agentes aduaneros que se pueden pasar de listosNo te fíes tan fácilmente cuando la tecnología puede ser tu aliada 😛

Seguridad

Llegamos al checkpoint de seguridad y resoplamos. Pensamos:

De verdad, yo sólo quiero sentarme YA en mi sitio

Pero, ¡eh! esto ya no es lo que era. Pasando por un túnel, éste maniobra ciertas cosas. Te cuento:

el aeropuerto del futuro, el túnel de seguridad

  1. Se conecta con nuestros smartwatch, que le chiva nuestro equipaje de mano y nuestra identidad, algo que el agente de seguridad, a través de sus gafas HoloLens puede terminar de verificar.
  2. Se activa la tecnología blockchain para identificar nuestros viajes previos y asignarnos, mediante algoritmos, un factor de riesgo que sea objetivo y que no permita contar con posibles prejuicios de los mismos agentes.
  3. Si todo va bien, cuando lleguemos al final del tunel, se iluminará en color verde para indicar que podemos al fin subir al avión. 

Embarcando

Nuestros relojes inteligentes nos envían notificaciones para llegar a nuestra puerta de embarque sin problemas, ya que están sincronizados con la tecnología Bluetooth de la que te he hablado antes y que nos ubica dentro del aeropuerto.

La hora de embarque de cada uno es distinta para evitar aglomeraciones, y los primeros en subir son quienes tienen asiento con ventanilla. Una vez en la puerta, escaneamos nuestro smartwatch en un lector NFC y una azafata nos recibe con nuestros datos, ayudándonos a ubicarnos. ¡Qué amable!

el embarque en el aeropuerto del futuro

Y cuando piensas en lo que han cambiado las cosas con esto del Internet en ellas conforme entras en estado de vigilia reclinado en tu asiento, notas una patada en el respaldo y un niño que rompe a llorar detrás de ti.

Lo siento, no todo podía ser tan bonito 😛 Pero imaginar el aeropuerto del futuro ha sido toda una aventura, ¿verdad? Pues vamos, ¡dale volumen y comparte!

Fuentes: Medium, Airways Magazine