La tecnología avanza a pasos agigantados y el coche autónomo ya es una realidad. De hecho, hasta Apple ha confirmado recientemente que está trabajando en el prototipo de uno.

Por eso, hoy te traigo un post breve sobre la peculiar historia que le sucedió a un usuario de un coche autónomo.

Peter Newone, atrapado en una rotonda por falta de usabilidad en su coche autónomo

En NST nos gusta hablar de los coches autónomos, de sus beneficios y posibilidades en el futuro. Como el vehículo autónomo diseñado para compartir viaje. Por eso esta noticia nos ha dejado un poco confundidos. O por lo menos a mí.

¿Qué le pasó a Peter Newone?

El 1 de abril de 2017, Peter Newone se encontraba conduciendo su lujoso coche autónomo, recientemente comprado. Alrededor de las 9 de la mañana, Peter entró en una rotonda en el centro de la ciudad para dirigirse a su trabajo.

Coche autónomo toma el control en una rotonda

El coche estaba equipado con las últimas características en seguridad, incluyendo la nueva tecnología Lane Keeping que avisa al conductor cuando el coche se sale del carril.

De repente, el coche comenzó a dar problemas al querer salir de la rotonda. Peter se encontraba en el carril interno y el coche se “negaba” a salir de la glorieta. El volante no le obedecía porque detectaba que el carril derecho estaba ocupado, a pesar de que no era así.

El coche autónomo se hizo con el control absoluto y no dejó que Peter saliera de la rotonda hasta las 11 de la noche. Cuando por fin consiguió salir, aparcó a un lado de la carretera y se desplomó dentro del vehículo.

La policía lo encontró unas horas después y lo trasladó al hospital. Allí le diagnosticaron un cuadro de shock extremo y deshidratación.

El conductor del coche autónomo en estado de shock

Y la compañía… ¿qué tiene que decir sobre el incidente?

No tienen explicaciones para tal suceso. Nunca les había pasado que un coche autónomo tomara el control total y no dejara a su conductor salir de una simple rotonda.

Según la compañía, sus coches se prueban cuidadosamente para que no se produzca ningún incidente. De hecho, esa característica de seguridad está diseñada para no ejercer más del 80% del control, por lo que el conductor siempre podría anular el sistema.

Que se lo digan a Peter, que el pobre se pasó 12 horas dando vueltas por una rotonda, con más mareo que después de una borrachera y encima sin una gota de agua.

Y, para colmo, las autoridades encargadas, como The National Transportation Safety Board, no va a investigar porque, oficialmente, no es un accidente, por lo que no encaja dentro de sus dominios.

A ver Paola, ahora en serio… ¿esta historia es real?

No, la verdad es que no lo es. Solo se trataba de una broma por el April Fools’ Day (día de las bromas) de la compañía Nielsen Norman Group, dedicada a la experiencia de usuario.

Coche autónomo no toma el control, solo es una broma

Con ella hacen una pequeña crítica a darle demasiada autonomía a la tecnología, lo cual puede llegar a degradar la experiencia de usuario.

¿Por qué? Por el hecho de que acaba quitando poder de decisión al usuario en la medida en que la tecnología acapara todas las resoluciones.

Es una historia un tanto loca y, supongo, que habréis notado desde un principio que era broma, pero el hecho de que cada vez más dependamos de la tecnología, puede llevarnos a estas situaciones.

Pero tú, ¿crees qué esta historia tan loca sobre un coche autónomo que toma el control podría ser real en un futuro? Cuéntame tus impresiones y opiniones en los comentarios.

Y si te ha gustado y quieres echarte unas risas, no te olvides que compartir es sonreír 😉

Información e imágenes: NN Group y Generador de memes