Verano. Época de vacaciones. Y sé que tú y yo ahora mismo tenemos un pensamiento en común:

¿Dónde nos vamos este verano?

Bueno, aunque quizás debería empezar por preguntarte si tienes vacaciones, lo cierto es que a menos que lleves un tiempo planificándolo o dispongas de una generosa economía, me aventuraría a responder a nuestro interrogante con un “no demasiado lejos”.

Pero los tiempos cambian y con ellos, el alcance y las posibilidades de nuestro tiempo libre. Y es que, créeme, más de uno vamos a querer subirnos al avión hipersónico Spaceliner que está por llegar para ampliar nuestro abanico de destinos inmediatos.

Y es que ese viaje a Nueva York, a Montreal, o esa escapada exótica por Oceanía llaman demasiado. Y si te digo que podremos llegar a cualquiera de esos destinos en un máximo de una hora y media tráfico aéreo-contando con que no haya mucho- más, ¿verdad?

Como astronautas en la Tierra con la aeronave hipersónica Spaceliner

Si este tipo de viajes express se hacen posibles será gracias al Instituto de Sistemas Espaciales del Centro Aeroespacial Alemán, el cual está aprovechando todo el feedback del que se dispone hasta ahora sobre los viajes al espacio para investigar la viabilidad de este medio de transporte.

¿El objetivo? Que para el año 2050 las comunicaciones entre Europa y América se puedan hacer en una hora, y entre Europa y Australia, en media hora más.

avión hipersónico Spaceliner

Es así como surge el proyecto de este avión hipersónico Spaceliner, retomado tras haber sido abandonado en 2007, y con un funcionamiento inspirado en los propios cohetes espaciales.

En efecto, este vehículo futurista estaría propulsado por oxígeno líquido e hidrógeno, emitiendo únicamente vapor de agua a la atmósfera, y contando con sistemas tanto de despegue como de aterrizaje similares a los de los cohetes.

Este avión nos lanzaría a la estratosfera, donde enlazaríamos con un orbitador que estaría a nuestra espera para llevarnos a las proximidades de nuestro destino en tiempo récord. Una vez allí, nos trasladaríamos a otra nave para poder aterrizar.

He aquí una de cal y otra de arena: si bien el Spaceliner podría alcanzar 20 veces la velocidad del sonido y contaría con un centenar de asientos, la propuesta no es para nada barata, por lo que este proyecto tiene la mira puesta en un público -y atención al juego de palabras- menos terrenal, económicamente hablando.

Eso sí, la ventaja que el Spaceliner presenta respecto a sus antecesores- aeronaves como el Concorde o el Tupolev TU-144, ambas destacadas por sus altas velocidades- es que al operar desde la estratosfera no daría molestias de ruido al romper la barrera del sonido, por lo que podría comunicar muchas más ciudades.

Los investigadores de este proyecto, aún así, deberán seguir trabajando en ello para encontrar la mejor forma aerodinámica de esta nave, los mejores materiales y optimizar la rentabilidad económica. Así que quizás los viajeros de a pie no nos quedamos sin plaza :p

¡Viajeros inquietos, al Spaceliner!

Por mi experiencia en el seguimiento de todas las noticias que de alguna forma tiene que ver con medios de transporte estratosféricos, creo que quedan muchos, pero que muuuuchos más años de los que se dice para que podamos ver el avión hipersónico Spaceliner operativo.

¡Ojalá me equivoque! Pero una cosa sí que tengo clara, y es que si consigo subirme a esa aeronave algún día, no será para pisar Australia por primera vez. ¿Te vienes? 🙂

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Fuentes: A21, MotorPasiónFuturo