Cuando era pequeña, me encantaba pasar horas en remojo hasta ver cómo mis dedos se quedaban tan arrugaditos como las uvas pasas. Ahora, con 30 años puedo decir que eso no ha cambiado. Me sigue fascinando el agua. Con la llegada del verano, puede que AirBuddy sea el mejor regalo que puedan hacerte si, como yo, eres un amante del mar.

¿Quieres saber de qué se trata? Podría ser el complemento perfecto para el yate-caravana asequible del que te hablamos semanas atrás. Sigue leyendo porque es una auténtica pasada.

¿Alguien puede explicarme qué es este chisme?

Pues claro que sí, ¡faltaría más! Podría decirte que AirBuddy es un equipo de buceo que saldrá a la venta en los próximos meses estivales. Y tu dirás: “¡Pues menuda novedad! Si los hay a patadas”. Y lo cierto es que sí, pero vas a ver por qué AirBuddy no es uno cualquiera.

A su definición sumamos que el equipo portátil reúne las papeletas para coronarse como el más compacto, ligero y cómodo que existe. De fácil uso, permite sumergirse durante 45 minutos a una profundidad de 12 metros, seis si lo comparten dos submarinistas. Características que van a ser muy aplaudidas por quienes disfruten de este húmedo hobby.

AirBuddy reducidas dimensiones

AirBuddy es justo lo que el buceo necesitaba

Remóntate a tu niñez un instante. Bueno, vale, quizás no sea necesario hacerlo tantos años. ¿Cuántas veces has soñado a lo largo de tu vida con ser un feliz pececillo? Sentir esa libertad que da surcar los mares, sentir el impulso propio del mar, el magnetismo de las mareas cambiantes al compás de la luna…

Algunas de esas sensaciones son las que precisamente te aporta la inmersión. Y si no tienes que bracear con una botella de aire a cuestas… el placer se multiplica de forma exponencial junto a la sensación de libertad.

No es extraño que respirar bajo el agua sea la capacidad más deseada por la humanidad además de volar. ¡Ah! Y la de hacernos invisibles en momentos que querríamos desparecer, se me olvidaba la más importante, jaja.

AirBuddy flotador rojo

El padre de la criatura y el desarrollo de su retoño

Jan Kadlec quiso proporcionar un modo de buceo alternativo al autoguiado en aguas de poca profundidad que redujese molestias, gastos de preparación y tiempo. No pretendía sustituir el buceo tradicional (ideal para inmersiones profundas y en cuevas), sino hacer del buceo algo más práctico y ha patentado seis claves innovadoras de su diseño.

Son muchos los proyectos que os hemos descubierto gracias a plataformas de micromecenazgo tan famosas como Indiegogo o Kickstarter. Personalmente las considero ya como auténticas factorías de inventos de todo tipo, unos más cuerdos, otros no tan cuerdos… que ofrecen una oportunidad real de desarrollo, materialización y puesta en marcha.

El pequeñín que nos ocupa también logró los objetivos para poder financiarse a través de una de ellas. Después de que el equipo de ingenieros mecánicos australianos empleara cuatro años probando y desarrollando mejoras, AirBuddy se lanzará al mercado en junio de 2018.

AirBuddy funcionamiento y características

Características de AirBuddy

Este híbrido entre tubo de esnórquel y minibotella de aire lleva un compresor que presuriza el aire de la superficie, un cable que lo suministra al buzo y limita la profundidad de descenso y una boquilla reguladora. Se monta rápidamente al acoplar la batería de 12V y conectar el cable de poliuretano. Su batería se carga en tan sólo tres horas y media.

Puedes llevártelo de vacaciones gracias a su reducido tamaño (407 x 540 x 315 mm) y sus 9,5 kg (un 75% menos del peso de un equipo de buceo). Olvídate del lastre de cargar botellas de aire a tus espaldas y disfruta de agilidad y de tu libertad de movimiento.

Por seguridad, dispone de una reserva de 15 litros de aire de emergencia, lo que daría para salir a flote en caso de problemas. Pero además, su diseño es visible a distancia gracias a un flotador y una bandera de color rojo. ¿Quieres verlo en acción? Tus deseos son órdenes:

¡Lo quiero, lo quiero y lo quiero!

Ahora mismo puedes reservar el tuyo en su propia web por 1.145 euros. Si tenemos en cuenta el elevado precio de las botellas de aire y del equipo necesario, no es demente verlo como una buena inversión. Actualmente está en proceso de fabricación y verá la luz en junio de 2018.

Me parece todo un avance para el submarinismo. Veo menos riesgo y mayor agilidad y capacidad de reacción que lo que permitiría bucear cargando botellas de aire.

¿Qué piensas? ¿Te parece un buen invento?

Cuéntanos tu opinión y ¡comparte!, que el compartir no ocupa lugar. Quién sabe si puedes salvar alguna vida con este descubrimiento 😉

 

Fuentes: AirBuddy y Mashable