Ni David Copperfield, ni Tamarín, ni siquiera Magia Borras, lo que hoy vamos a mostrar no es un truco. Es el increíble poder de la neurociencia que es capaz de conseguir que una persona pueda controlar a otra con la mente.

Y es que, la neurociencia y todas las disciplinas científicas que la componen, son un terreno pantanoso que muy pocos conocen y que tienen grandes e interesantes avances que contarnos.

Para empezar, y para ir haciéndonos el cuerpo a lo que en pocos años vendrá, queríamos que vieseis una charla TED en la que Greg Gage nos demuestra como una persona puede llegar a controlar con su cerebro el cuerpo de otra.

La revolución de la neurociencia ya está aquí

En verdad, si nos paramos a pensar un poco, es cierto que casi nadie sabe nada sobre el cerebro y menos sobre neurociencia. Es más, estoy seguro que si saliésemos a la calle y preguntásemos en qué consiste esta ciencia, muy pocos, entre los que me incluyo, harían una buena definición.

¿A qué se debe esto? Como Greg nos cuenta, la razón por la que no nos enseñan en la escuela nada de neurociencia es porque las herramientas necesarias para ello son tan caras que sólo están al alcance de grandes instituciones.

Un problema esto ya que si nunca se le presenta a un niño esta rama de la ciencia ¿cómo va a querer dedicarse a ella? Recordemos que 1 de cada 5 personas sufren a lo largo de la vida un trastorno neurológico y, desgraciadamente, no hay cura para la mayoría debido a la falta de recursos.

Queriendo hacer más accesible la neurociencia a las personas, Greg Gage decidió junto con su entonces compañero de laboratorio, Tim Marzullo, hacer de todas esas máquinas, herramientas y sistemas complejos, instrumentos sencillos al alcance de todos. Y así fue como fundaron Backayand Brains, una empresa que ofrece un kit doméstico para la neurociencia y que en esta charla nos presenta.

Aparatos para la nerociencia

Lo primero que hace es coger a una chica del público y decirle que le va a grabar el cerebro. Coge su brazo, le pone unos cuantos electrodos para que recojan la descarga eléctrica que generará su cerebro cuando intente mover el brazo y ¡vualá! Podemos escuchar y ver a través de una gráfica las unidades motoras de su cerebro en acción. ¡Brutal!

Y no queda ahí la cosa. Greg coge a un segundo voluntario y le dice que la chica será capaz de controlar su cuerpo. Por mucho que él quiera evitarlo no podrá hacer nada. ¿Cómo te quedarías tú si te dicen algo así? Yo un poco escéptico cuanto menos.

Coge el brazo del chico, le pone unos cuantos electrodos en el nervio cubital (brazo) y, al igual que hace con la chica, lo conecta a lo que Greg llama ¨Interfaz humana¨. Un par de ajustes y de nuevo la magia ocurre. La chica es capaz de controlar con su cerebro su brazo y el del chico. Exacto, no hay ninguna conexión entre ambos brazos, si su cerebro no manda la orden, ninguno de los dos se mueven.

¿Cómo funciona todo esto al mínimo detalle? Pues si te soy sincero no lo sé y por eso lo escribo aquí, por si alguno quiere explicárnoslo en los comentarios. Sólo sé que es una pasada ver como unas maquinas tan caseras como las que usa Greg hacen cosas tan increíbles.

Si ninguna duda podemos ver que ¡la neuro-revolución ya está aquí!

Lo bueno, se comparte.

Fotos vía: TED