El sonido del módem al conectarse a Internet, enviar un fax, las circulares…¿Cuáles son las cosas que no vivirán los niños nacidos en 2018 en su ambiente laboral? ¡Pues no son pocas!

Ya aquellos que nacimos a finales del pasado siglo y a primeros del actual somos bastante conscientes de que la revolución digital -la denominada por muchos ‘Cuarta revolución industrial’- hace estragos en nuestra vida cotidiana.

Todos los que ya estábamos presentes cuando esto empezó a ocurrir vivimos un proceso de digitalización y adaptación a las nuevas tecnologías y sus consecuentes nuevas formas de trabajo.

¡Las cosas que no vivirán los niños nacidos en 2018: No serán pocas!

Pero, ¿qué ocurrirá con los niños nacidos en este mismo año? En pleno desarrollo y auge de las tecnologías de la comunicación y de promesas como la Inteligencia Artificial o el Internet de las Cosas, entre otras, ¿cómo serán sus trabajos?

1. Menos riesgos

Oficios relacionados con construcción, minería, exploración subacuática o de exposición en zonas ionizantes acarrean un grado importante de riesgo.

No nos engañemos: pese a los cambios en la jurisdicción y normativas de riesgos laborales, son muchos los trabajadores de distintos gremios que quedan expuestos a situaciones no demasiado seguras.

Cosas que no vivirán los niños nacidos en 2018: menos riesgos

Poco a poco, los robots están pasando a esta primera línea de trabajo para disminuir este tipo de riesgos. Es más, se incentiva a los propios trabajadores para que, ya que no tendrían que hacer las mismas labores, puedan enseñarles a sus sustitutos a desempeñarlas.

Así, los robots están siendo testados para asistir, por ejemplo, en casos de emergencia como incendios, inundaciones o terremotos. Sin ir más lejos, se están probando “manadas de robots” para rescates clave en los que cada minuto cuenta para salvar una vida.

Cosas que no vivirán los niños nacidos en 2018: menos riesgos

Por tanto, y pese a que la Inteligencia Artificial sigue siendo objeto de amplio debate en su impacto en los lugares de trabajo, casi todos estamos de acuerdo en que para este tipo de labores es algo positivo, ¿verdad?

2. ¿Jornada laboral? ¿Eso se come?

A día de hoy sigue siendo norma imperante: horarios de oficina para cumplir con jornadas de 8 horas. Una tónica con la que la globalización y el impulso tecnológico está cambiando sin prisa pero sin pausa.

Cosas que no vivirán los niños nacidos en 2018: horarios de trabajo

Cada vez encontramos más empleos en los que es usual que el trabajo sea remoto, en los que lo principal no es tener un horario fijo de trabajo, sino que al final del día el trabajo quede hecho.

¿Y qué ocurre con esto? Empresas internacionalizadas se “deslocalizan”. Siguen buscando los mejores candidatos, pero también a los menos exigentes en términos de salarios.

Por ejemplo, podremos encontrar compañías reclutando personal en Filipinas, donde se demanda que se ajusten a horarios de Reino Unido.

A esta flexibilidad hay que añadir el incremento de freelance, es decir, aquellos que trabajan de forma más independiente y puntual para las empresas.

3. Los pagos en mano

Todas esas pequeñas acciones de los negocios que antes podíamos resumir como “hacer caja” van desapareciendo. No tenemos más que mirarnos cuando vamos de compras

¿Cuándo fue la última vez que fuiste de shopping y pagaste en efectivo?

Aunque los pagos de mayor importe siempre habían quedado en manos de las tarjetas de crédito, la tendencia del pago desde éstas o desde nuestro smartphone se sigue abriendo paso en las transacciones habituales.

Sumado a la aparición de servicios como Apple Pay o Google Wallet, y del auge de plataformas como PayPal o Square, la necesidad de tarjetas de débito/crédito se cierra para dar paso a la digitalización de transacciones.

Pero la cosa no queda ahí: no olvidemos el incremento del valor y uso de las criptomonedas, que cada vez más se abren paso en el mercado financiero.

Cosas que no vivirán los niños nacidos en 2018: pagos en efectivo

Así que, no, parece que otra de las cosas que no vivirán los niños nacidos en 2018 será el llevar un monedero con ellos.

4. Adiós, sedentarismo. Adiós, asientos

Trabajar en remoto y otros factores sociales como la mayor concienciación sobre el sedentarismo y estilos de vida saludables hacen percibir que los asientos de trabajo, tal y como los conocemos, tienen los días contados.

Cosas que no vivirán los niños nacidos en 2018: los asientos tal y como los conocemos

El resultado: Ya sabemos de salas de reunión sin una sola silla en las que, por cierto, se ha probado que se da un mayor dinamismo y eficiencia.

Existen lugares de trabajo donde la lucha contra el sedentarismo y sus fatales consecuencias son tales que se permite a los empleados alternar entre su lugar habitual de trabajo con una bicicleta estática o una cinta de correr mientras desempeñan sus labores.

Change is the only constant

Podemos anticipar cosas que no vivirán los niños nacidos en 2018 que sabemos que muy probablemente ocurrirán, pero, ¿cómo serán realmente las rutinas laborales de estos jóvenes?

Me aventuraría a decir, y seguramente sin equivocarme demasiado, que ya los puestos de trabajo de los nacidos en este siglo poco tendrán que ver con los que hemos conocido el resto de mortales, ¿no crees?

¿Cómo te los imaginas tú? ¡Échale imaginación y me cuentas!

Y como siempre: Si te ha gustado, ¡dale volumen y comparte! 🙂

Fuentes: SheKnows, TheHanSindia, TechJuice, WeForum, ElInsignia