Hoy os traemos una de esas historias que resulta difícil de creer. En un mundo en el que de cada 5 noticias empresariales que leemos o escuchamos cuatro son sobre corrupción, estafas y trapicheos, la historia de Dan Price parece, simplemente, demasiado “buena” para ser real.

Un hombre que, teniendo su propia empresa y con un sueldo anual de más de un millón de dólares, decide voluntariamente reducírselo a 70.000 para doblar el salario de 30 de sus empleados y aumentar significativamente el de otros 40.

No, ni es una película, ni es una noticia falsa para dar buena imagen, ni es una estrategia temporal. Es la historia de Dan Price, CEO de gravity payments y mejor empresario del año 2014 según la prestigiosa revista Entrepreneur. Te contamos su historia.

Dan Price - Entrepreneur Magazine

Dan Price, mejor persona y empresario de 2014.

Dan, que empezó montando su empresa en 2004 desde su habitación en una residencia universitaria de Seattle con tan sólo unos pocos fondos que le prestó su hermano mayor (que ahora es el único accionista de la empresa, junto al propio Dan), se convirtió en 2008 en el número 1 de su sector y en 2010 fue premiado por Barack Obama como el mejor emprendedor joven de Estados Unidos. Vemos que por entonces ya apuntaba maneras.

Un día, ojeando un estudio sobre la felicidad, Dan leyó que un salario mayor puede significar una diferencia muy significante en el bienestar mental de una persona. Pues vaya sorpresa, pensaréis, está claro que todos somos más felices cuanto más cobramos. Pero la cosa no es tan sencilla, hay un límite salarial en el que, por mucho más que cobremos, dejamos de sentirnos mejor y mejor. Podríamos llamar a ese límite el que nos da la tranquilidad y estabilidad necesaria para desarrollar nuestra vida personal sin preocuparnos por la profesional.

Dan escuchaba constantemente comentarios negativos entre sus empleados pese a no tener, ni mucho menos, salarios bajos (el más bajo era de 35.000 dólares anuales). Así que llegó un lunes de Abril y anunció que les subiría a todos el sueldo, poniendo de mínimo 70.000 dólares (el límite que hemos comentado antes y que Dan leyó en ese estudio), reduciendo para ello el suyo propio de un millón a esos mismos 70.000 dólares.

Dan Price - CEO del año

Imaginad las caras y las reacciones de los empleados. Incredulidad, sorpresa, llantos, saltos de alegría, aplausos… de todo. Unos corrían a llamar a sus familias, otros prácticamente le besaban los pies, otros desconfiaban…  y no es para menos. ¿Os imagináis a alguna gran empresa española haciendo lo mismo? Ni de coña, los beneficios son los beneficios, dirían.

El caso es que la empresa de Dan ha aumentado de forma drástica sus beneficios desde entonces. Los empleados llegan antes, se van después y trabajan con mejor disposición, una sonrisa permanente en la cara y un agradecimiento eterno a su jefe.

He encontrado el truco definitivo para el éxito empresarial” Dice Dan, que anima a todos los empresarios a seguir su modelo de negocio.

Una historia que puede parecer demasiado buena para ser verdad. Utopía, fantasía, realidad irrealizable… muchos calificarían así la perspectiva de Dan Price, pero la realidad es otra. Gravity Payments es la número uno de su sector, sus beneficios crecen de forma exponencial y cuenta con la plantilla, probablemente, más feliz del mundo… al fin y al cabo son este tipo de empresarios los que, a largo plazo, realmente prosperan  ¿veremos alguna vez alguna empresa española o europea comportarse así? Me extrañaría mucho.

¿Conocías la historia de Dan? ¿Crees que un modelo exportable a España? ¿Crees que es una fantasía?

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Fotos vía: gravitypayments / examiner