El mundo de los coches es sorprendente. A diario las empresas automovilísticas invierten millones en mejorar sus características: comodidad, seguridad y sostenibililidad pero ¿qué pasa con las carreteras?. En el Reino Unido se ha presentado un proyecto ambicioso: construir un electric re-charging lane o lo que es lo mismo, un carril de recarga eléctrica.

De momento las petroleras siguen pisando fuerte pero está claro que cada vez más las empresas y los gobiernos deciden apostar por un desarrollo más sostenible, sobre todo en las grandes ciudades donde las emisiones de CO2 constituyen una parte importante de la contaminación ambiental.

Electric re-charging lane, un compromiso con el medio ambiente

El gobierno inglés quiere estar a la vanguardia y no ha dudado en invertir 500 millones de libras (800 millones de dólares) en este proyecto que permitirá a los coches eléctricos recorrer largas distancias mientras se cargan a través de una tecnología inalámbrica, sin tener la necesidad de parar en los puntos de cargado. ¡Increíble, pero posible!.

La empresa estatal Highways England ya ha realizado el estudio de viabilidad de los carriles de recarga eléctrica y se prevé que se empiecen a realizar pruebas en un entorno controlado a finales de este año. El proyecto se enmarca como parte del compromiso del Reino Unido en reducir las emisiones de CO2 en un 80 por ciento para el año 2050.

gasolina vs gasoil

La sociedad inglesa parece estar también concienciada con el medio ambiente ya que la compra de vehículos eléctricos aumentó, desde 2013 a mediados de este año, de 3.500 vehículos a 37.000. Con estos datos y este tipo de proyectos no le auguro un buen futuro al gasoil.

Si todo va bien el electric re-charging lane no sólo beneficiará a los miles de conductores de coches eléctricos sino que impulsaría el sector de la fabricación de éstos vehículos cada vez más en auge.

¿Cómo funcionarán los carriles de recarga eléctrica?

Ya no tendrás que parar a repostar porque la tecnología del electric re-charging lane se basa en una Transferencia Dinámica de Energía Inalámbrica (DWPT, siglas en inglés) que permitirá recargar la batería del vehículo mientras está en movimiento, ampliando su autonomía de circulación para poder realizar viajes más largos.

Para que esto sea posible será necesario habilitar un carril específico que cuente con el sistema DWPT instalado debajo de la carretera y que los coches eléctricos sean compatibles con esta tecnología inalámbrica.

carriles de recarga eléctrica

Con los carriles de recarga eléctrica se acabaría con el mayor problema de los vehículos eléctricos: tener que depender de puntos habilitados para poder recargarlo, ya que a pesar de que Londres cuenta con más de 1.600 puestos públicos donde poder hacerlo no todas las ciudades cuentan con ellos.

La verdad es que a pesar de ser un proyecto ambicioso y muy costoso por la adaptación de las carreteras, creo que puede tener futuro como las autopistas inteligentes de Danne Roosegaarde instaladas ya en un tramo de carretera de Holanda.

¿Tú qué opinas? ¿Te imaginas un mundo con cero emisiones? ¿Crees que el electric re-charging lane es el futuro de las carreteras?.

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Vía: springwise.com / gov.uk