¿Nunca has pensado cómo es posible que ocurra un atentado o cualquier otro delito y que, por lo general, en pocas horas o días la policía tenga todo controlado? ¿Tan listos son? ¿Son chivatazos? Quizás la respuesta está en lo absolutamente controlados que nos tienen a cada uno de nosotros.

La realidad es así, las tecnologías nos están ayudando en muchas cosas de nuestra vida pero también nos están perjudicando. Y no porque se estén volviendo contra nosotros como si de una película futurista en la que los robots se rebelan se tratase, el problema es que las personas estamos utilizándolas a nuestras anchas no parándonos a pensar a veces dónde están los límites.

Los policías o cuerpos de seguridad en general, que es de quienes vamos a hablar en este post, parecen estar fuera de control. ¿Cómo es posible que la mayoría de personas hayamos tenido alguna mala experiencia con alguno de ellos sin ni siquiera haber hecho nada malo?

Con este post quiero que veáis una charla TED (ya sabéis que nos molan mucho) en la que Catherine Crump, experta en temas legales de la Universidad de Berkeley, nos habla de cómo la policía controla a las personas en Estados Unidos. Sí, sé que puedes estar pensando que lo que pasa allí no tiene porqué interesarte pero hazme caso, lee que te va a interesar.

No estamos solos, el control policial nos persigue

Antes de seguir, y como siempre hago, os pongo la charla para que la veáis y luego seguimos comentando.

Es increíble cómo los sistemas de vigilancia y las armas que en un principio fueron desarrolladas por y para los ejércitos, están llegando a las calles de todos los pueblos y ciudades.

Sistemas como por ejemplo el lector de matrículas que menciona y que es capaz de saber, a través de los movimientos de nuestros vehículos, dónde vamos, qué hacemos, con quién nos juntamos y lo más increíble, quiénes somos, todo ello basándose únicamente en esa información como si no hubiese margen de error.

Y lo peor de todo no es que exista esta tecnología, la cual puede ser fantástica para el seguimiento de terroristas o delincuentes, sino que es aplicada a todas las personas sin discriminación alguna como si todos estuviésemos haciendo o pensando en hacer algo en contra de la legalidad.

¿Cómo es posible que tengas todos estos datos la policía? La respuesta principal es, a parte de la psicosis colectiva que todos vivimos, los minúsculos costes que les supone el almacenamiento de información a los gobiernos. Si algo no cuesta, ¿por qué no tenerlo?

Gran Control policial

Un control policial del que por supuesto se ve beneficiado el gobierno y no sólo hablamos aquí del de los Estados Unidos sino de todos los países en general. Nada más que ver el ejemplo que pone Catherine del hombre en Londres que por dibujar en manifestaciones casi lo meten en la cárcel,

¿Pobres americanos e ingleses? ¡Que va! En España la cosa es peor. El ratio de policías de nuestro país, con datos de 2008 y sin contar policías locales, es de 494 agentes por cada 100.000 habitantes, un número que en principio podría parecerte escaso pero que es bastante mayor al del resto de países.

En concreto, Finlandia, país considerado como uno de los más seguros de Europa, tiene 158 agentes por cada 100.000 habitantes, lo que una vez más nos demuestra que más que seguridad, lo que tiene pinta de faltar es una educación en condiciones.

¿Qué podemos hacer ante esto? Pues visto lo visto, en Estados Unidos habría que ir a los consejos municipales a que aprueben leyes para que se destruyan los datos de las personas inocentes pero, ¿y en España? Quizás tú puedas responder en los comentarios.

¿Hasta dónde llegará el control policial de nuestras vidas? A lo mejor acabamos como en Dubái donde los policías llevan las Google Glass para que no se les escape una. Bueno…no creo, no tenemos tanta pasta.

Lo bueno, se comparte.

Fotos vía: truthfrequencyradio/fabiusmaximus