Estás en la cama calentito y de repente suena el despertador. ¿Qué haces?, lo más probable es que pienses “5 minuto más”, retrases el reloj e intentes volver a coger el sueño. Para muchos es uno de los momentos más duros del día, sobre todo si es invierno; pero tranquilo que lo que plantea el neurocientífico Paul Kelley podría cambiar nuestros hábitos y costumbres.

Tanto si dormimos poco como si lo hacemos demasiado puede acarrearnos problemas de salud, pero ¿dónde está el límite?. En una sociedad donde todo está acelerado y no nos queda tiempo para nada ¿puede la falta de sueño afectar nuestro día a día? ¿puede hacernos menos productivos?, Paul Kelley, experto en comportamiento de sueño, cree que sí y plantea que dormir una hora más podría beneficiar a los adolescentes y mejorar su rendimiento académico.

dormir una hora más

A medida que vamos creciendo, nuestros ciclos corporales van cambiando. Cuando somos niños nuestras mamás nos llevan a la cama temprano porque saben que necesitamos dormir, pero llega una edad en la que empezamos a querer acostarnos tarde y levantarse para ir al instituto puede ser una gran batalla y ya ni te digo lo que supone prestar atención a la primera hora de clase.

Según las investigaciones de Paul Kelley, comenzar el colegio una hora más tarde podría mejorar en un 10% el rendimiento escolar ya que según el doctor el reloj biológico de los adolescentes no debe ser alterado. Asegura que si un menor de edad se levanta a las 7 de la mañana es como si una persona adulta lo hiciera a las 5.

dormir una hora más

Poder dormir una hora más mejoraría nuestra salud, el humor, la calidad del tiempo que invertimos mientras estamos despiertos e incluso los jóvenes faltarían menos a clase y tendrían una mayor capacidad para concentrarse y aprender.

Paul Kelley pretende demostrar esta hipótesis con la iniciativa Teensleep en la Universidad de Oxford. Si lo demuestra ¿cambiará el horario de entrada de los centros educativos a las 10 de la mañana?. Ya lo veremos.

¿Qué nos pasa cuando dormimos poco?

dormir una hora más

Sabemos que los patrones de sueño y el coeficiente intelectual están definitivamente relacionados, pero no dormir adecuadamente trae consecuencias. Si nuestro cerebro no descansa lo suficiente puede dejarnos secuelas como pérdida de memoria, creación de recuerdos falsos, trastornos en el lenguaje o incluso alucinaciones.

Además estaremos más irascibles y nuestra capacidad de lógica y deducción también se verá afectada. Tomar decisiones importantes o económicas cuando no estamos descansados nunca es la mejor opción, ya que nuestro cerebro puede “quitarle” importancia y no pensar en los riesgos adecuadamente.

En definitiva, cuando dormimos poco nuestra cabeza “está en las nubes” y el daño cerebral puede ser irreparable.  Quizás Paul Kelley tenga razón y tengamos que cambiar nuestros hábitos y empezar a funcionar una hora más tarde.

¿Tú qué opinas? ¿Crees que en España podríamos “retrasar” el inicio de la jornada escolar? ¿Y la laboral?. ¿Seríamos más felices y productivos?

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Vía: Mic / Imágenes: Freepik Pixabay