Hace un tiempo hablamos de la polémica suscitada en torno a los Google cars, los prototipos de coches de Google sin conductor.

La idea de que estos coches no tuviesen ni freno, ni volante, ni acelerador a pesar de ser un importante avance en tecnología creó escepticismo en el mercado. Una gran mayoría apelaba a la idea de que si ocurría algún accidente, no habría ninguna forma de que una persona tomase el control del coche.

Esta premisa puede tener los días contados. Por ahora los Google cars que se han puesto a prueba sí llevaban la opción de control, pero la experiencia deja abierta la puerta a un futuro de coches sin conductor.

¿Serán los Google cars los coches más seguros de la carretera?

Google ha hecho público un estudio en el que cuentan las conclusiones a las que han llegado tras haber recorrido 2,7 millones de kilómetros con sus coches autónomos.

El principal objetivo que Google se fijó con la fabricación de estos coches era reducir la siniestralidad en accidentes, teniendo en cuenta que el 94% de los accidentes se producen por un error humano.

El estudio revela que tras esos kilómetros los Google cars, sólo se han visto envueltos en 11 accidentes menores, es decir, un roce, un golpe en la trasera del coche, y deja muy claro que no fueron los responsables de ninguno.

El futuro será Google cars

Además el estudio es muy interesante, porque ha detectado patrones de comportamiento en otros conductores, que han ayudado a mejorar el software de los Google cars.

Revela algunos patrones de comportamiento de los conductores como este; que apuramos hasta el último momento para pasar un semáforo en ámbar y a veces lo hacemos justo al cambiar a rojo. ¿Cuál eres tú el de ámbar o el de rojo?, nos quejamos de los accidentes pero muchos hacemos cosas como esta cada día.

Tras detectar este patrón, Google ha aumentado el tiempo de espera de los Google cars, para que tarden unos minutos en arrancar tras ponerse el semáforo en verde.

La medida es la acertada, pero ya estoy escuchando los pitidos de los coches de detrás en hora punta, por no salir rápido en el semáforo. Esa es la realidad, ahora nos toca cambiarla entre todos.

En el estudio han observado desde, gente que va más pendiente de su móvil que de la carretera, gente que lee libros mientras conduce y hasta gente que toca la trompeta ¿what? ¡Increíble!

Los dispositivos de Googles cars están diseñados para mantener la atención 100% en todo momento y para tener una visión de 360º grados de todo lo que pasa a su alrededor, controlando en todo momento las maniobras de otros conductores hasta pudiendo ver peatones a una distancia de 2 campos de fútbol, con lo que puede modificar su trayectoria o su conducción en función de la realidad que observa.

Veamos algún ejemplo:

Un ciclista (azul clarito) cruza tarde una intersección y esquiva a un coche que está arrancando. El coche de Google (en blanco) traza su trayectoria estimada (en rojo) y se detiene para evitar la colisión. Vía: medium.com

Un estudio de Google cars

Aunque los Google cars sean más rápidos en reacción que un conductor humano, no pueden evitar que otros coches colisiones con ellos, por ejemplo cuando están parados, este ha sido el principal motivo de los accidentes que hasta ahora han sufrido los coches autónomos.

Suponemos que habrá algunos otros motivos, pero de esos no nos habla el estudio 😉 A pesar del escepticismo que puedan causar, la idea soñada por Google parece estar más cerca cada día.

¿Qué piensas de los Google cars, serán la panacea del futuro? Cuéntanoslo, nos encanta leer tu opinión.

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Fotos vía: Mediumcdn.bgr.