El famoso material del futuro, el codiciado grafeno, ha vuelto a conseguir un milagro más. Y, no, no hablo de convertir el agua en vino. Sino de convertir el agua de mar en agua potable.

Pero antes de hablar de ello, mejor hacemos memoria, que seguro que a alguno/a se os ha olvidado qué es.

Recordemos… ¿qué es el grafeno?

En un post anterior, mi compañero Pablo os hablaba del grafeno, considerado el material del futuro por sus múltiples aplicaciones.

El grafeno se obtiene del grafito, un material abundante en la naturaleza y que forma parte de objetos que utilizamos a diario, como las minas de los lápices.

El grafeno es uno de los materiales más flexibles y duros del mundo

Se descubrió en 1930, pero no fue hasta 2004 cuando dos científicos rusos, Novoselov y Geim, consiguieron aislarlo a temperatura ambiente.

A partir de ahí se ha utilizado en múltiples objetos cotidianos, como en smartphones. Esto se debe a que es un material fino, flexible, ligero y el más resistente descubierto hasta el momento.

La nueva aplicación del grafeno: convertir el agua de mar en agua potable

La escasez de agua en muchos países del mundo es una evidencia notable. Miles de personas se desplazan a diario a pozas de agua para poder tener un poco de este oro líquido en sus hogares.

Pero, puede que el grafeno y la investigación que están llevando a cabo científicos de la Universidad de Manchester, Reino Unido, tengan la solución.

Membrana de óxido de grafeno filtrando sales comunes

Hasta hace poco no se podían tamizar las sales comunes debido a que se necesitaban tamices más pequeños y las membranas se hinchaban cuando se sumergían en agua. Por estos dos inconvenientes, las sales más pequeñas seguían filtrándose junto al agua, haciendo que ésta no fuese del todo potable.

Pero los científicos han logrado resolver este problema. Para solventarlo han creado unas membranas de óxido de grafeno que no se agrandan al sumergirse en agua.

Además, los poros de este tamiz son tan pequeños que pueden controlarlos con precisión hasta a escala atómica, lo que hace posible tamizar las sales comunes y convertir el agua de mar en agua potable.

Estas membranas han sido diseñadas por el Instituto Nacional del Grafeno y permiten, incluso, filtrar pequeñas nanopartículas, moléculas orgánicas o sales grandes.

Gracias al grafeno el agua de mar se puede convertir en agua potable

Pero, lo mejor de todo, es que los investigadores esperan poder crear estas membranas a escalas más pequeñas para que los países que no se pueden permitir grandes plantas de desalinización, tengan una forma alternativa de poseer agua dulce segura y a un precio asequible.

La importancia de un recurso que necesitamos todos: el agua

Los que tenemos el privilegio de abrir el grifo y ver correr un bien tan preciado como el agua, no nos damos cuenta de la verdadera importancia que tiene en nuestras vidas.

A diario, más de 663 millones de personas viven sin suministros de agua potable cerca de sus hogares. Esto les obliga a tener que trasladarse a miles de kilómetros para conseguir agua en pozas o fuentes. O, a pasar horas haciendo cola para poder conseguir unos cuantos litros.

Lo peor, es que muchas de esas personas acaban muriendo porque se ven abocados a beber agua contaminada que les provoca enfermedades como el cólera, la disentería, el tifus o la poleo. Enfermedades que se podrían prever con un adecuado saneamiento y control.

Agua, un bien preciado que se desperdicia

Y, según datos proporcionados por la ONU, el 80% de las aguas residuales que generamos vuelven al ecosistema sin ser debidamente reciclada o tratada. Además, auguran que para 2050 posiblemente una de cada cuatro personas viva en un país afectado por la escasez crónica y reiterada de agua dulce.

Los datos no son buenos y el futuro no apunta claro para un bien tan preciado como es el agua. Pero está en nuestras manos cambiar esto.

Hay que tomar medidas para no desperdiciar el agua en nuestras casas. Creando sistemas eficientes que permitan reciclar correctamente ese 80% de aguas residuales que se desperdician anualmente.

Puede que la membrana de grafeno ayude a proveer de agua potable a aquellos países que no tienen el privilegio de disfrutarla. Pero está en nosotros saber cómo aprovechar esa agua y no malgastarla.

Pero y tú… ¿qué piensas respecto a este tema? ¿Qué te parece esta nueva aplicación del grafeno, el material del futuro? Déjame todas tus reflexiones u opiniones en los comentarios, me interesa mucho leerla.

Y no te olvides, si te ha gustado, compartir es sonreír 😉

Información e imágenes: Faro de Vigo y Muy Interesante.