El acoso escolar y el ciberbullying son noticia sólo cuando un caso sale a la luz, en esta ocasión por la niña que hace poco se ha suicidado, tirándose por el hueco de la escalera de su casa. Un caso que rompe el alma, pero sólo por unas horas.

Mientras no hay un detonante grave, los días pasan y el acoso escolar o el tan de moda ciberbullying se van colando entre las aulas, sin que nos paremos a pensar que es un problema del que todavía no estamos concienciados.

  • Ya en 2006 el informe Cisneros, hablaba de que un 23,2% de los niños en España es acosado a diario en el colegio.
  • Pero además revela que si incluimos, burlas, aislamiento, palabras despectivas, la cifra se dispara hasta el 40%.

Viendo estas cifras, no puedo dejar de pensar, que aún hay gente que dice que son “cosas de niños”, me indigna esta frase.

No son cosas de niños, son comportamientos de adultos que los niños imitan, son comportamientos causados porque en esta sociedad falta cultura emocional, falta empatía, falta consideración y falta lo más importante, ser conscientes de que tenemos un problema y dejar de ser cómplices silenciosos de esta lacra.

Concienciar desde las aulas del acoso escolar y del ciberbullying: método KIVA

Finlandia como todos sabemos nos lleva años de ventaja en esto de la educación. En sus aulas también existe el ciberbullying y el acoso escolar, pero la perspectiva desde la que se trata es muy distinta de como lo hacemos en España.

Su consciencia es tal que han creado un método con el que luchar contra el acoso escolar, desde dentro de la escuela, haciendo partícipes a todos los alumnos.

Kiva: el método contra el ciberbullying

 

KIVA, es la abreviatura de Kiusaamista Vastann (contra el acoso escolar), un método que está implantado en el 90% de los colegios de Finlandia y con el que se está consiguiendo frenar el acoso escolar y el ciberbullying.

Los alumnos reciben 24 clases a los 7, 10 y 13 años, en las que se les explica las formas de acoso que existen y reciben lecciones para mejorar la convivencia en el colegio. Contando además con trabajos que se alargan todo el curso escolar sobre el respeto, la empatía y el fomento de valores que ayuden a una mejor convivencia en las aulas.

Todo esto se transmite a través de charlas, reuniones y apoyo audiovisual como videojuegos. KIVA llega más allá del colegio e involucra también a los padres, parte fundamental de la educación en valores y la consciencia de que entre todos podemos acabar con el acoso escolar.

Uno de los aspectos fundamentales del método KIVA es que no se centra sólo en la víctima y el acosador, sino que intenta cambiar las normas que rigen los grupos en el colegio. La importancia de esto radica en que en el grupo están los testigos, que sólo observan o se ríen de la víctima, ellos son parte de este gran mal, y deben ser incluidos como parte fundamental para terminar con estos abusos.

El equipo Kiva está compuesto por 3 adultos en cada uno de los colegio en que está instaurado. Estos 3 adultos tienen la misión de:

  1. Reconocer el acoso e indagar para saber si es sistemático o algo puntual.
  2. Hablar con la víctima para tranquilizarla y darle el apoyo necesario.
  3. Localizar al acosador o acosadores y hablar con ellos para que sean consciente de lo que están causando e intentar corregir este comportamiento.

Algo que me pareció muy interesante es que KIVA cuenta con un buzón virtual, donde víctimas o testigos de acoso o ciberbullying, pueden de manera anónima hacer denuncias. Esto ayudará a esos miles de niños que se ven coartados a denunciar un acoso, por miedo a ser el chivato de turno o las represalias de contarlo.

La solución al acoso no está en cambiar a los niños de colegio, la solución está en nuestras manos. Empecemos a concienciarnos de que acabar con el acoso escolar es tarea de todos.

Fotos vía: Cubasi