Suena el despertador, abres los ojos y realizas el primer estiramiento de la mañana. Por el momento parece un día normal, las posibilidades de que sea un día cargado de energía a uno de queja continua son las mismas.

Miras a tu derecha y ves una radio. Decides darle a “play” y ver qué música suena de forma aleatoria. Una de estas dos comienza a sonar…

Primera música:

Bien, ¿no? Somos jóvenes, o eso queremos, así que vamos a comernos el mundo. Me levanto, cafelazo, me visto y que comience el día. ¡Hoy no puede conmigo ni mi peor enemigoooo!

Segunda música:

Puff, que tristeza más grande. A estas horas y ya recordando a todas esas persona que me dejaron o lo estropeado que estoy con los años. Me bebo un café que me quema, me visto aunque nada me queda bien y me voy al trabajo a ver quién es el imbécil que me saluda haciéndome ver que su vida es maravillosa.

Bueno, quizás haya exagerado un poco en los dos ejemplos pero, ¿has visto la barbaridad que puede llegar a influir la música en nuestro día a día? Pues no todo queda ahí ya que no somos sólo nosotros quienes elegimos la música y estados de animo que nos interesan en cada momento. Hay otros muchos que nos conocen, saben que es lo que nos afecta y juegan con ello.

La música y nuestras emociones

Este tema me parece muy interesante así que para que veáis la importancia de ello y aplicando eso de que una imagen vale más que mil palabras, he decidido mostraros unos cuantos vídeos. Si, este post de hoy va de vídeos y de entretenimiento así que siéntate cómodo que el espectáculo va a comenzar.

El primero de todos lo quiero utilizar para explicar lo que os comentaba antes de la influencia de la música en las personas.  Lo he sacado del programa de televisión Redes, donde el polifacético y famoso Eduardo Punset hace una entrevista a Stefan Koelsch, conocido psicólogo de la música.

Aunque todo el vídeo es muy interesante y si no tienes tiempo ahora, te animo a que lo veas luego, me gustaría que os quedaseis con varias cosas que a mi me han sorprendido muchísimo:

  • Se hizo un experimento con dos personas procedentes de partes opuestas del planeta. Uno era un hombre perteneciente a una tribu y otro un importante ingeniero. Pusieron la misma música y el efecto en ambos fue exactamente el mismo.
  • Las personas necesitamos sonidos para generarnos expectativas. Esto salvó a muchos de nuestros antepasados que ante el sonido de algo que podía hacerles daño, dieron marcha atrás.
  • Cómo la misma escena con diferentes canciones produce sentimientos totalmente opuestos.

La música en el cine y la televisión

¿En serio la música tiene tanto influencia sobre nosotros a la hora de ver una misma escena? Sí, y para ello vamos a ver más ejemplos. Primero un vídeo que seguramente no conocerás y después dos películas conocidas por muchos.

En el primero veremos a una chica, nada mal por cierto, que parece que se ha casado recientemente (por el anillo, el traje y eso). Pues bien, hablemos de las dos primeras canciones para no alargarnos mucho. Tú míratelo entero y a ver qué sientes.

Primera canción

Voy a ser sincero. Me asomo yo a la ventana y veo a esa mujer tocando la pared de esa forma y dando esas vueltas por mi patio y la carrera que me pego no es ni normal. Pero carrera para el lado contrario porque me cagaría vivo. Prefiero un maromo con pistola que a esa chica cerca mía con la cancioncilla de fondo

Segunda canción

Ahora sí señorita. Me asomo, te veo, e intento que dejes a tu reciente marido para casarte conmigo. Todo son buenas sensaciones que hacen que me enamore.

Bandas sonoras de cine

Pero ahora, y como os dije antes, vamos a meternos en películas que creo que todos conoceréis, al menos de oídas, para ver cómo cambia la misma escena en función de la música que escuchemos.

Piratas del Caribe

En este vídeo vamos a observar cómo pasamos de ver la escena con la original banda sonora donde el capitán Sparrow parece el mayor aventurero que hay, a otra cómica, donde el capitán ahora parece más bien un piratilla al que se le está inundando la barca y del que todos nos vamos a reír.

300

Comienza la escena y una música trágica vendrá a nuestros oídos. Por dios, que destrozo, cuantas muertes…Que acabe ya. Ese es el sentimiento de la primera música desde mi punto de vista. Pero ahora llega la segunda. Este tiene como su ¨rollo¨ y nos transmite más emociones tipo ¨buah que guapo, si viviese en esa época yo no tendría esos huevecillos¨.

Música y marketing

¿Te has parado a pensar cómo juegan también con nosotros las empresas para manipular nuestras emociones consiguiendo, por ejemplo, que aumentemos nuestro volumen de compras? Un ejemplo claro, es cuando entramos a tiendas como Zara o Pull&Bear, donde no sabes si comprarte una camiseta o liarte a copas.

Y es que todo está pensado, ya que el escuchar música que relacionas con momentos de ocio con los amigos hace que nuestro instinto de compra aumente. ¿No te parece increíble?

En definitiva, lo que aprendemos de todo esto es que la música no es sólo música. Como dice la foto con la que comienza este post, la música es cómo los sentimientos suenan.  Así que  ya sabes, nunca la subestimes y tenla siempre cerca tuya para hacer de esos momentos tristes, un apoyo y de esos momentos de éxtasis, una pausa.

¿Te gustaría compartir con nosotros esas canciones que hacen que tu día cambie por completo? ¿Te gusta tanto la música que quieres que aprendamos más sobre ella? Justo abajo, a unos centímetros, te estamos esperando.