Es raro conocer a alguien que hoy en día no haya usado alguna vez Uber, BlaBlaCar o derivados. Aunque la primera vez fuera también la última. En China ahora lo que se lleva es Mobike, un sistema para compartir bici de manera inteligente.

Si te preguntas cómo van estas bicicletas, sigue leyendo. Vamos a contarte cómo funciona su sistema y las ventajas que tiene frente a otras alternativas disponibles en el mercado. Y también lo malo, por supuesto.

Dibujando el contexto

La bicicleta fue muy popular en China en la década de los años 60 y 70. Conforme aumentó el poder adquisitivo de la sociedad, se fueron decantando por los coches al ser un símbolo de estatus. En la actualidad, son muchos los que usan estas bicis para pasear en su tiempo libre. Pero es que hasta se hacen fotos con ellas porque es lo guay.

Por otro lado, en el país del sol naciente 700 millones de personas surfean en internet con sus móviles donde ya es muy común realizar pagos mediante su smartphone. Los sistemas tradicionales permiten alquilar una bicicleta desde una estación fija a otra. Mobike y Ofo, su rival en Beijing, salvan ese obstáculo.

Mobike paseo en bici

¿Cómo surgió Mobike?

Podría decirse que sus orígenes son un poco telenovelescos. Una mezcla de innovación, ¿un poco de venganza o picardía, quizás? y ganas de ofrecer un servicio aún mejor es lo que llevó a David Wang, un ex-ejecutivo de Uber, a cambiar el mundo del motor por las bicis. Con gran ingenio creó Mobike, una aplicación para móviles que permite alquilar bicicletas. 

Mobike permite localizar y reservar bicis equipadas con GPS e internet y desbloquearlas escaneando el código QR impreso en ellas. Si no hay una cerca, detecta la más próxima pudiendo reservarla durante 15 minutos. El aspecto diferencial por el que destaca frente a su competencia es el hecho de poder aparcarla donde quieras. Al cerrar el candado, se activa automáticamente su nueva ubicación quedando de nuevo disponible para el siguiente usuario.

Esta app facilita datos como la distancia recorrida o las calorías quemadas durante el viaje. Además, supone un ahorro frente al transporte público. La aspiración de la empresa es reducir los atascos y la contaminación de los automóviles. Quieren provocar un verdadero impacto social.

Mobike aplicación para bicis

¿Su mayor atractivo? Su precio

¿Y si te digo que el precio por 30 minutos es de 0,13 euros? Baratísimo, ¿verdad? El truco es que para darse de alta hay que pagar 40 euros de fianza recuperables al cursar la baja. Esta recaudación, multiplicada por millones de usuarios, aportaría interesantes réditos comercializando productos financieros. El Gobierno quiere acotar este negocio exigiendo una devolución rápida y transparente de las fianzas.

Phoenix es el fabricante de bicicletas más antiguo de China. Según su director gerente, Yu Yuefeng, las ventas cayeron cuando esta app, empezó a ponerse de moda. La venta de bicis tradicionales se ha ralentizado y muchos negocios se han visto obligados a echar el cierre. Ya no saben cómo reaccionar ante la situación.

Y es que la expansión de Mobike ha sido bestial: más de 5 millones de bicis en 100 ciudades. Contactaron con fábricas tradicionales, pero querían algo más innovador. Mobike decidió crear su propia fábrica y diseñar bicis de alta resistencia que requieren poco mantenimiento con ruedas de caucho sólido, transmisión sin cadena, sillín y manillar fijos para distribuirlas por toda la ciudad.

El gigante chino de internet Tencent y el taiwanés de la electrónica Foxconn, le inyectaron cifras millonarias y ahora aseguran poder fabricar 36’5 millones de bicis al año, un tercio de la producción global total. Una auténtica locura.

Mobike para reservar bicis

La problemática

No todo iba a ser purpurina. En los últimos años han florecido unas 30 empresas similares, por lo que se estima que hay millones de bicis en las calles. Mobike cuenta ya con 100 millones de usuarios. La oferta supera a la demanda y las bicis se amontonan por doquier, incordiando a peatones y automóviles.

El poco civismo de los usuarios y de la competencia ha desatado el caos. Bicicletas en el río, códigos QR dañados para bloquearlas, cadenas para inutilizarlas o el robo de ruedas es el juego sucio que amenaza el negocio. Muchas de las bicis dañadas se amontonan en zonas de poco tránsito y la inseguridad aumenta. En Shanghái han regulado el sector retirando las bicis mal estacionadas.

Los expertos auguran la burbuja del sector, no solo por la caída de precios, sino porque las empresas incentivan incluso con dinero su uso de modo que, a veces, el viaje sale gratis. Por otra parte, hay factores que pueden frenar su expansión como el reglamento extranjero o el poco uso de los pagos vía móvil fuera de China.

Mobike se expande

¿Tendremos Mobike en España?

Mobike ha dejado caer que Europa, concretamente España, se le antoja muy interesante. En su web, puedes pedir que se instaure para que la empresa estudie las opciones. Así que no es de extrañar que pronto nos veamos inundados por mareas de bicis de color naranja.

El sistema es cómodo, barato, rápido, ecológico… pero también es cierto que pesan los problemas que hemos comentado anteriormente. Lo bueno de que a España lleguen las cosas más tarde, es que sirve para ver cómo funcionan en otros lugares y aprender de la experiencia de otros países.

Hemos hablado recientemente de bicis que caben en una maleta o ruedas sin aire para bicis que no se pinchan. Un sector que está innovando a pasos agigantados. ¿Te gustaría poder usar esta app?

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 Fuente: Mobike