A veces navegando por Internet te encuentras cantidad de cosas que no sabías y nunca te imaginarías que existiesen, tan curiosas e inverosímiles que fascinan…pues precisamente eso me pasó con el Pastafarismo.

¿Qué cojones es el Pastafarismo?

La religión que estabas esperando, que no conocías y no sabías que te iba a encantar tanto, para mí eso es el Pastafarismo.

Una religión diferente, al estilo No Sólo Tendencias y, sobre todo, una no apta para mediocres. Y, ¿por qué? Pues porque es una religión paródica, con mucha ironía y crítica, pero también muchas dosis de humor.

El Pastafarismo, unión de las palabras pasta y rastafarismo, venera a una enorme bola de espaguetis con albóndigas voladora, también llamado Monstruo del Espagueti Volador. Muy original, ¿cierto?

Este ser, además, creó el mundo después de una tremenda borrachera, así no es de extrañar las imperfecciones que existen, consecuencia de una terrible resaca y…todos sabemos como son las resacas, ¿no?

Pero, lo mejor de la historia, es que el Pastafarismo nació como un movimiento reivindicativo movido por Bobby Henderson, quien estaba en contra de la implantación, en los colegios públicos de Kansas, de la teoría del diseño inteligente, teoría creacionista del origen del universo.

Así que, a Bobby Henderson, no se le ocurrió mejor idea que mandar una carta abierta al Gobierno de los Estados Unidos, con su teoría de la creación del universo, la del Monstruo del Espagueti Volador, la cual quería que se enseñara por igual en los colegios públicos del Estado de Kansas.

Manifestacion pastafariana

Esta carta abierta transcendió a los medios y a Internet, e impactó y gustó tanto que rápidamente se hizo viral. Multitud de personas defendieron y apoyaron el Pastafarismo.

Lo que en principio era una parodia creada por Henderson para criticar la implantación de la doctrina creacionista, se convirtió en toda una religión aceptada legalmente en varios países del mundo.

Realmente preferiría que no…

La verdad es que lo que más me gusta de ellos es su filosofía de vida, tan Hakuna Matata. Tan vive y deja vivir.

Defienden la igualdad, la tolerancia, pero sobre todo, el pensamiento racional. Creen que un cambio de pensamiento a través del humor y la ironía es posible, algo muy al estilo de Las Bistecs.

Además, los pastafaris ya tienen hasta sus propios símbolos como:

  • El tenedor de comer espaguetis: es una versión de la cruz tradicional, pero con un tenedor en medio.
  • Un colador de pasta: que utilizan como sombrero y con el que incluso han conseguido fotografiarse para fotos oficiales en algunos países, eso sí, alegando motivos religiosos.
  • Hágase tu voluntad, R’amen: así es como terminan las oraciones, con la palabra R’amen. ¡Ah! Y  así es como se llama su “ministerioni” (lo que vendría a ser un cura). Por si no lo sabéis, el ramen son unos fideos japoneses la mar de ricos (que no se note que me encantan).
  • Cielo e infierno al estilo pastafari: arriba nos esperan volcanes de cerveza y fabricas de bailarines/as de striptease por doquier, en cambio, si vamos abajo (osea el infierno), la cerveza estará caliente y sin gas y los bailarines tendrán enfermedades venéreas…así que más os vale portarse bien 😉
  • Y, por supuesto, los piratas: todos los viernes se disfrazan con su atuendo de piratas. Esto se debe, a que uno de los grandes profetas del Pastafarismo, es el capitán pirata Mosey, quien recibió las tablas de los mandamientos a través del Señor Tallarinesco.

Capitan pirata Mosey, profeta pastafari

Y, para finalizar, os voy a dejar unos cuantos de sus mandamientos, su propio Evangelio, creado por Bobby Henderson. Lo dejo para el final porque es con lo que más me he divertido y porque quiero que terminéis de leer el post con una gran sonrisa:

  1. “Realmente preferiría que no actuaras como un imbécil santurrón que se cree mejor que los demás cuando describas mi tallarinesca santidad. Si alguien no cree en mí, no pasa nada. En serio, no soy tan vanidoso. Además, esto no es sobre ellos, así que no cambies de tema”.
  2. “Realmente preferiría que no usases mi existencia como un medio para oprimir, subyugar, castigar, eviscerar, o… ya sabes, ser malo con los demás. Yo no requiero sacrificios, y la pureza es para el agua potable, no para la gente”.
  3. “Realmente preferiría que no juzgases a las personas por su aspecto, o su forma de vestir, o de hablar, o… mira, solo sé bueno, ¿vale? ¡Ah!, y que te entre en la cabeza: mujer = persona, hombre = persona, lo mismo = lo mismo. Ninguno es mejor que el otro, a menos que hablemos de moda claro, lo siento, pero eso se lo dejé a las mujeres y a algunos tipos que conocen la diferencia entre el aguamarina y el fucsia”.

No sé qué os parecerá a vosotros, pero yo me he reído bastante leyendo sus mandamientos o los realmente preferiría que no, y eso que me han faltado cosas por contar, pero no quería hacerlo demasiado denso el post.

Quizás me una a su religión y deje mi ateísmo de lado, quién sabe…ya os lo contaré. Ahora mejor contadme vosotros, ¿qué os ha parecido? ¿Queréis empezar a adorar al Señor Tallarinesco? ¿Vais a pasaros al Pastafarismo?

¡Ah! Y no os olvidéis de compartir, porque compartir es sonreír ;).

Fotos: Noticias Caracol y Wikipedia