Trabajes en el mundillo de Internet o no, seguramente hayas escuchado hablar de algo llamado ¨big data¨. ¿Un dato grande? ¿Qué narices es esto? Pues aunque muchos lo sabréis, me gustaría aclarar y definirlo como la gran cantidad de información que las empresas generan y recogen.

Una información que según la empresa IDC llegó a ser, sólo en 2014, de 1.7 megabytes por minuto y por persona en todo el mundo. Datos cada día más espectaculares y que me han llevado a escribir este post en el que profundizaré un poco más en el big data para que veáis cuál es su situación actual, en qué sectores está suponiendo o supondrá una gran revolución y cómo las empresas y cada uno de nosotros debemos reaccionar ante esta revolución.

El big data, la revolución ya está aquí

Cada día, las miles de empresas que hay en este mundo generan información de todo tipo que podrían ser de gran utilidad para acciones futuras. ¿Qué pasa? Que esta información está tan mal estructura que cada vez que se quiere acceder a ella supone un auténtico calvario.

Y no hablo de cuál es le precio de un determinado producto según el vendedor, de cuántas cantidades de producto se han vendido de un determinado producto o de cuándo se ha producido dicha venta. Hablo de saber, por ejemplo, qué tipo de persona fue la que compró dicho producto o bajo que condiciones lo hizo. Ahí amigos es cuando entra el big data y esa terrorífica sensación de que algún día podrán llegar a controlarnos.

Para que veáis un poco más claro cuál es la situación del big data en la actualidad y en qué campos puede llegar a ser una gran revolución, permitídme hablar sobre 3 sectores en concreto.

La situación del big data

3 sectores que amarán el big data

1. Ecommerce

Esta estaba cantada y es que cada vez vemos más ejemplos de empresas que están sabiendo utilizar muy bien los datos para lanzar nuevos productos o para introducirse en nuevos mercados.

Dos ejemplos claros son la gigante Alibaba que gracias a toda la información que mueve está siendo capaz de meterse en un sector tan complicado como el de los préstamos, y la startup Beyond Pricing la cual es capaz de decirte cuál es el precio óptimo al que deberías poner cada día tu alojamiento en Airbnb para sacarle máximo partido.

2. Medicina y hospitales

Ya lo dijo Larry Page en la entrevista ¨Where is Google going next?¨, para el sector de la salud, el big data podría suponer una gran revolución capaz de salvar miles de vidas cada año.

En concreto, él habla de lo beneficioso que sería recoger todos los informes médicos de todos los pacientes del mundo y compartirlos para que investigadores pudieran usarlos. ¿No sería increíble? Me emociono de pensarlo.

Mira por ejemplo el caso de la empresa Nightingale la cual es capaz de ofrecer, basándose en enormes cantidades de información de pacientes previos, tratamientos personalizados a niños que sufren autismo.

Eso sí, cuidado con esto. Ya vimos en otro post como la tecnología en este campo puede ayudar a unos y perjudicar de gran forma a otros.

3. Educación

El big data podría darnos información sobre cada alumno de forma personalizada pudiendo llegar incluso a comprender mejor sus necesidades.

Ejemplos de ello es la startup Panorama Education que es capaz de medir aspectos abstractos de los alumnos como por ejemplo si se siente valorado o seguro en el colegio.

Otra cosa es que, disponiendo de la información, seamos capaces de aplicar las medidas correctas, algo que dejo ahí en el aire quizás por mi incredulidad en el corto plazo.

Millones de posibilidades que nos da la información y que podría derivar en una mejora de nuestra calidad de vida siempre que dispongamos de algo tan importante como es la tecnología para guardar todos esos datos.

Un gran desafío el que nos acecha y del que nos advierten instituciones como The International Data Coporation que ha predecido que el universo digital pesará 44 zettabytes de datos en 2020.

Infraestructuras para el big data

Algo preocupante este dato sobre todo porque no se sabe en la actualidad cómo gestionar toda esa información. En concreto, en un estudio realizado por la empresa Forrester, el 80% de las empresas entrevistadas dicen tener problema con las infraestructuras (centros de datos, redes, equipamientos en el lugar de trabajo, personal y seguridad) ya que no están a la altura de lo que las empresas modernas demandan.

Según dicen, son infraestructuras inflexibles, no estandarizadas y sobrecargadas que deberían ser sustituidas por otras inteligentes capaces de automatizar siempre que sea posible, que tengan capacidad de análisis y seguimiento incrustado desde el principio y que utilicen máquinas de aprendizaje para autorecuperarse y autooptimizarse.

Además, también se está produciendo una mejora en el almacenaje de datos no sólo para grandes empresas como Amazon, Facebook o Google que constan de enormes infraestructuras por todo el mundo, sino para las pequeñas empresas que ya disponen de opciones como, por ejemplo, el almacenaje en la nube.

Amigos, el big data no es una tendencias sino una realidad. Las posibilidades que ofrece son enormes y no sólo para los peces grandes. Ha llegado la hora de que las pequeñas empresas den un paso más y se unan a la revolución.

Lo bueno se comparte.

Fotos vía: maltem/bluenotetechnologies/ticreverente