Aunque todavía quedan unos cuantos meses para verano, no podíamos dejar de hablarte del Submarino EGO, un barco mitad yate mitad submarino con el que se puede navegar y disfrutar del fondo del mar al mismo tiempo.

Después de quedarnos con la boca abierta con Quadrofoil, una increíble moto acuática o con Super Falcon Mark II, el primer submarino de uso particular; el Submarino EGO se presenta como la primera embarcación híbrida que combina un barco a motor y un submarino biplaza creado por la empresa coreana Rahonaje.

EGO mitad barco mitad submarino

Visto desde arriba, este transporte náutico se parece a una de esas barcas a pedales que puedes alquilar en cualquier playa de la costa mediterránea y, aunque el diseño está pensado para que sea más estable y seguro en caso de hundimiento, por debajo esconde lo más interesante e increíble: una cápsula para dos personas que nos permite disfrutar de una visión subacuática única.

EGO mitad barco mitad submarino

La cabina sumergible del Submarino EGO es de un material acrílico de 20 mm de grosor, el mismo que se utiliza generalmente en la construcción de acuarios, capaz de soportar la presión del agua y de evitar el riesgo de roturas. Además permite el paso de luz en un 92%, por lo que observar la flora y fauna marina desde ahí abajo tiene que ser alucinante.

Otra de las cosas buenas que tiene esta embarcación fuera de lo común es su fácil conducción. Sus creadores aseguran que puedes aprender a manejarla en 5 minutos, y no es necesario sacarse ninguna licencia adicional ni tener formación específica. Dicen que es tan fácil como andar en bici… aunque eso habría que verlo.

Con el Submarino EGO no podrás sumergirte en las profundidades más oscuras del mar pero si podrás contemplar los pececillos como si estuvieras buceando. ¡Y eso tiene que molar un montón!.

EGO mitad barco mitad submarino

EGO alcanza una velocidad máxima de 5 nudos, poco menos de 10 Km/h, y posee dos motores eléctricos y ecológicos que tienen una autonomía de entre 4 y 8 horas para viajar a una velocidad crucero constante. ¡Qué ganas de poder probarlo!.

Lo único malo del Submarino EGO es el precio, al menos lo es para mi bolsillo. Los hay desde  27.400 euros, el más pequeño, hasta los 47.300 euros aproximadamente. Ya sabemos que con estas cosas el precio varía en función de los “extras” que traiga y del tamaño.

Si tu economía tampoco puede permitírselo, siempre puedes ver al Submarino EGO en acción a través del vídeo, aunque sólo sea para ponerte los dientes largos y para desear que llegue ya el verano.

¿Qué te parece esta embarcación? ¿Te la comprarías?

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Vía: egosubmarine / techeblog