La sexualidad, que temática tan difícil a según qué edad. Sue Jaye Johnson lo reconoce también, no hay nada más embarazoso o que genere nerviosismo que “la charla” sobre sexo con tus padres.

Y es que si pensamos sobre ello, dudo que ninguno/a de los que estemos leyendo estas líneas ahora no tengamos algún recuerdo vergonzoso o aparatoso sobre el tema.

Pero el enfoque que Johnson da es muy interesante.

Sue Jaye Johnson habla de los recuerdos que nos enseñan

Cuando empecé el TED Talk de Johnson, lo reconozco, estaba un poco perdida e intentaba entender a qué se refería con su discurso.

Hablaba del tacto y de cómo algunas situaciones marcaban nuestro recorrido en el ámbito sexual a medida que crecemos, me puse algo nerviosa y me sentí incómoda, porque el ejemplo que dio fue el de su tía cepillándole el pelo.

Y me sentí incómoda porque Johnson habla de como el tacto que recibimos en aquel entonces, se convierte en el tacto que creemos que podemos recibir de los demás, por supuesto yo tenía situaciones similares.

Algo que ha venido conmigo toda la vida es aquellos momentos en los que estaba mala y mi madre me daba caricias en círculo en la espalda, creo que no hay mejor sensación en el mundo que calme los males más que esa.

Y era algo que me ha encantado reproducir a lo largo del tiempo con diferentes personas, ese tacto tan especial que me hacía sentir tan bien.

Sue Jaye Johnson post foto

 

Conocer qué nos hace sentir bien es esencial

Mientras Sue Jaye Johnson seguía con su discurso, yo no paraba de pensar en cómo de manera casual buscamos aquello que nos da placer para comprender qué nos gusta o que nos desagrada.

Algo tan simple como la manera en que nos frotamos en la ducha, cómo nos rascan la espalda cuando no llegábamos o simplemente queríamos caricias, nos puede o pudo enseñar mucho del tipo de tacto que nos gusta sentir, del tipo de placer que es bueno para nosotros.

Johnson habla de ejemplos con su hija, algo muy simple como jugar a dejar caer arena de la playa encima de sus brazos. Inevitablemente me ha hecho pensar en una situación que jamás entendí, hasta ahora.

Cuando iba al instituto, gran parte de las chicas se sentaban juntas y se hacían caricias en los brazos, muchas lo llamaban directamente “cosquillitas” y era algo que me hacía sentir avergonzada.

Quizás porque pensaba que no era el lugar o porque no entendía que dos amigas buscasen ese tipo de contacto físico, ahora entiendo que simplemente buscaban una sensación reconfortante desde una manos que les querían y tocaban con amor.

Ciertamente las envidio.

Sensaciones Sue Jaye Johnson foto

El mundo binario tiene que acabar, dice Sue Jaye Johnson

Otro punto que Johnson destaca en su discurso es como obligamos a todo el mundo a vivir en un mundo binario, a decir esto está bien o está mal.

A elegir constantemente y a empujarles a un juicio que no les permite explorar simplemente sus sensaciones.

No conseguía entenderle demasiado pero cuando puso el siguiente ejemplo todo me quedó más claro. Imagina que has leído un libro y que de golpe yo te preguntase: ¿Te ha gustado ese libro?

Haciendo que tu respuesta se decante hacia el si o el no, cuando sería mucho mejor preguntarte: ¿Qué te ha llamado la atención de esa historia?

Todo cambia, con sólo un poco de implicación.

Piénsalo, pero para que tengas la picture completa, te dejo a continuación a Sue Jaye Johnson contándotelo:

Espero que te haya gustado, házmelo saber en los comentarios y si tienes alguna opinión diferente a Sue me encantará debatir contigo.
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