¿Cuántas veces has soñado con ser un “superhumano” o “superhéroe”? Seguro que de pequeño (y de mayor también) has discutido con tus amigos sobre el poder que tendríais: volar, ser elástico, correr a la velocidad de la luz o ser invisible. ¿Y tener visión nocturna? ¿Se te pasó alguna vez por la cabeza?

A pesar de no ser uno de mis superpoderes favoritos, ver en la oscuridad ya no forma parte de la ciencia ficción ni hace falta que lo imaginemos porque es posible y real sin necesidad de unas gafas o cámara de por medio.

La visión nocturna la consiguió el anglosajón Gabriel Licina, investigador bioquímico, que se ofreció voluntario para someterse al experimento. Fue capaz de ver durante unas horas en la oscuridad total a una distancia de entre 10 y 50 metros, identificando símbolos y objetos; convirtiéndose así en el primer humano en lograrlo.

Primer humano con visión nocturna

El equipo de investigadores de Science for the Masses, ha sido el responsable de llevar a cabo esta prueba y el conejillo de indias, Gabriel Licina, forma parte de ellos.

Son bioquímicos independientes también conocidos como biohackers que, por si no lo sabéis, a grandes rasgos se los puede definir como aquellos profesionales que modifican los organismos para que puedan ser más eficientes. ¡Y lo consiguen!

La clave: Clorina e6, una sustancia existente en el fondo del mar

Cientos de veces habrás visto en algún documental a esos bichillos extraños que viven en la oscuridad del mar. Pues la Clorina e6 (Ce6) es un compuesto fotosensible y natural derivado de criaturas marinas y utilizado en ocasiones para tratamientos en enfermedades como el cáncer, la ceguera nocturna y en otros trastornos oculares.

Humanos con visión nocturna experimento

Al saber ésto, los biohackers decidieron probar la sustancia para ver si era posible conseguir una visión nocturna y le colocaron al voluntario, a través de una micropipeta, la solución de Ce6 en cada ojo. Después unas lentillas y unas gafas de sol negras para reducir la exposición a la luz y a esperar. Aproximadamente una hora después empezó todo.

visión nocturna humana

Licina poco a poco fue distinguiendo formas y objetos y, junto a otros cuatro compañeros, salieron fuera y se colocaron a una distancia de unos 50 metros de él. Los datos revelados me dan un poco de escalofríos ya que el sujeto pudo identificar el 100% de las figuras distantes durante unas horas mientras que sus compañeros sólo lo hicieron un 33%. ¡Funciona!

No sé qué pasará a partir de ahora, porque los investigadores no han especificado nada más al respecto. Yo solo espero que si la visión nocturna termina en algún momento por utilizarse, que sea para fines adecuados y no en guerras, espionajes ni nada parecido ¿no? Eso da mal rollo. Mira lo que hacía el LSD en los soldados británicos.

Por lo pronto, poder ver en la oscuridad ha dejado de ser una fantasía de cómics y películas y se ha convertido en algo posible. ¿Te atreverías a probar la visión nocturna o prefieres seguir soñando con algún otro superpoder?. Estamos deseando leer y debatir sobre ello porque, seamos sinceros, ésto no pasa todos los días.

Sueña, comparte, opina y sé feliz. 🙂

Vía: Science for the Masses