Siempre he sido amante de Adobe, me encanta cada uno de sus programas, cada novedad que sacan, a las personas que nos dedicamos al mundo de Internet nos hacen la vida más fácil aunque si hablamos de los precios ya es otra historia… Y después de conocer Adobe Kickbox he pasado a ser una amante aún más fiel. ¡Menuda pasada!

Adobe Kickbox es una cajita sorpresa que pueden solicitar todos los empleados de la empresa, sin que ningún supervisor pueda negarse. En dicha cajita vienen las herramientas necesarias para la innovación, para que mejoren algún programa, para que rompan las reglas, para que creen lo que quieran.

Seguro que cuando conozcas el contenido de la caja Adobe Kickbox quieres tener una y tu imaginación empieza a crecer como la espuma: chocolate para que no seas soso, un tarjeta de USD Starbucks, un librito de post-it, un manual de innovación donde te indican si vas por mal o buen camino, vaya, saber si tu idea va a triunfar como la Coca-Cola, con buenas prácticas, etcétera y, lo mejor de todo, o lo que más os va a gustar: 1.000 pavos para gastártelos cómo y cuándo quieras, pero ojo, que sean en pro de la imaginación y de esa idea que lo va a petar.

Fíjate si esta filosofía de trabajo mola que no te van a pedir recibos de en qué te has gastado los 1.000 dólares, seguro que si te lo ponen así no eres capaz de gastarte un sólo céntimo en pipas, aunque la cultura española es muy dada a hacer prácticas inadecuadas…

Si de verdad en 2030 va a sobrar trabajo, todo el mundo querrá trabajar en Adobe, o al menos yo me subo al carro.

Adobe Kickbox, una nueva filosofía de trabajo

Y lo que ahora os preguntaréis es si de verdad ha funcionado esta idea y los empleados, gracias a Adobe Kickbox, han creado ideas que lo van a petar. Los proyectos o ideas a partir de la caja mágica han sido múltiples: un diario de recuerdos digitales realizado por una mujer, que al haber sido mamá, quería que todos los recuerdos de fotos quedaran grabados y sincronizados. Y otra gran idea fue la de crear un juego en la vida real en el que las personas podían participar a través de GPS, algo así como geolocalizar a posibles jugadores. Ideas maravillosas, ideas de #viajerosinquietos.

Estas ideas me encantan, sobre todo me quedo con lo de «no se puede pagar a alguien por ser innovador», creo que es una nueva filosofía del trabajo, algo innovador y único, y a vosotros ¿qué os parece? ¿creéis que ideas así deben extenderse a todas las empresas?

No lo olvides, a quien comparte, le toca un Adobe Kickbox 😉 

Fuentes: examiner