Está pululando desde hace varios meses por Internet una copia escaneada de lo que era un anuncio de Balay en una revista allá por 1972. El anuncio en cuestión hace alusión a lo que entonces Balay consideraba ”los inventos del futuro”, comparándolos con sus lavadoras de aquella época. Aquí os dejo la imagen del anuncio.

Balay - Anuncio de 1972

Como la letra es más bien chiquitilla, para que no forzéis la vista y os quedéis ciegos, estos son los que Balay enumeraba como posibles inventos del futuro.

  • La aspiradora que anda sola.
  • La butaca automática con mandos a distancia.
  • La TV de pulsera.
  • La bombilla que nunca se quema.
  • La lavadora que esteriliza, aclara seis veces, y deja la ropa casi sin arrugas.
  • El videoteléfono.

El anuncio le preguntaba al lector que cuál de esos inventos del futuro estaban ya disponibles, siendo la respuesta obvia: la lavadora.

Hasta aquí todo bien, parece un anuncio vintage de revista y poco más, de hecho eso es exactamente lo que es, un anuncio de hace ya casi 50 años. Prácticamente todo lo que hablaba se ha inventado, y si no con productos sustitutivos bastante más prácticos (móviles por los televisores de pulsera y los videoteléfonos, aspiradoras que andan solas, sofás que dan masajes), con la pega de la bombilla eterna, aunque ya queda poco.

Lo que me pone un poco la mosca detrás de la oreja y me hace plantearme cosas, es la estrategia totalmente contraria en la que se apoya Balay a día de hoy, la que yo llamo campaña manipuladora anticierre. Para los que no veáis mucha tele (un aplauso para vosotros) este es el spot al que me refiero.

Balay. El antes y el ahora de su política comercial.

A lo que voy, no puedo evitar sorprenderme de las estrategias tan contrarias que ha usado Balay. Me explico:

En la campaña de 1972 Balay se presentaba como impulsor de la tecnología y miraba al frente, al futuro, retando incluso a las mentes de los inventores y genios de la época al crear sus propios ‘inventos del futuro’. Creaba por tanto una imagen de futuro, de crecimiento y de escalamiento. Se presentaba como innovadora y se enorgullecía de su tecnología punta.

En la campaña actual, el vídeo del jubilado que os he puesto después, los valores que se transmiten son totalmente opuestos. Vale que estamos en una mala época y estas campañas anticierre emocionalmente manipuladores están a la orden del día, pero salta a la vista al tener delante ambos spots la total diferencia entre ellos.

Ahora Balay mira al pasado, apela al espíritu patrio para que consumamos sus productos y se posiciona como una empresa ‘tradicional’ española y por la que debemos apostar, siendo su tecnología y prestaciones incluso algo inferiores a las de la competencia.

Balay - Spot publicitario, antes y después

¿Qué opinas tú? ¿Lo ves tan claro como yo? ¿O soy un exagerado que está al detalle y realmente no es para tanto? En serio, cuéntame que ya tengo la duda. ¡¡¡Y no olvides compartir!!!

Fotos vía: microsiervos desmarcateya