Si te preguntasen: ¿Realmente sabes por qué haces lo que haces? ¿Sabrías responder? En el experimento, la ceguera a la elección, realizado por Petter Johansson podemos responder ciertamente a esta pregunta.

¿Qué es la ceguera a la elección?

La ceguera a la elección hace referencia a la forma en que las personas son “ciegas” con respecto a sus propias preferencias y decisiones. A como los seres humanos tendemos a sobrevalorarnos y autoengañarnos.

Este concepto pertenece a algo más amplio conocido en Psicología como ilusión de la introspección, y hace referencia a la errónea creencia que las personas tenemos sobre la comprensión de los orígenes de nuestro estado mental y a cómo tratamos las introspecciones de los demás como poco confiables.

Es decir, el proceso por el cual inventamos una justificación para decisiones que no sabemos por qué ni cómo hemos tomado.

Los psicólogos Richard Nisbett y Timothy D.Wilson realizaron aproximaciones a estas teorías en 1977 mediante una serie de experimentos.

Los psicólogos Petter Johansson y Lars Hall

Estos experimentos les ayudaron con su hipótesis sobre por qué no podemos acceder al proceso mental que nos lleva a tomar decisiones y que por ello inventamos la explicación.

En dicho experimento, los psicólogos entregaron a un grupo de mujeres ciertos pares de medias entre los que debían seleccionar el que más les gustase. Cuando realizaban su elección, debían justificar por qué la habían tomado.

En estas, algunas contaban detalles que le habían ayudado a decidir como la textura, el color o la apariencia, sin saber que en todo momento todos los pares de medias en realidad eran idénticos.

El experimento de Petter Johansson y Lars Hall: ¿Por qué hacemos lo que hacemos?

Aunque estas hipótesis quedaron más clara con un experimento realizado por los psicólogos experimentales Petter Johansson y Lars Hall en 2005.

Ellos querían crear un experimento para desafiar lo que la gente dice sobre sí mismo, independientemente de los seguros que parezcan.

Magos que ayudaron con la teoría de la ceguera a la elección

Para hacerlo, recurrieron a los expertos por excelencia en crear la ilusióm de una libre elección, los magos. Se reunieron con un grupo de magos suecos que les ayudaron a crear un método en el que poder manipular el resultado de las elecciones de las personas que participasen en su experimento.

Así, podrían saber cuándo las personas se equivocan acerca de sus elecciones, incluso aunque ellas mismas no lo sepan.

El experimento consistió en mostrar a un grupo de personas parejas de fotografías para que escogieran aquella persona que les pareciese más atractiva.

El proceso era fácil. A la persona se le enseñaban dos imágenes de dos hombre o dos mujeres y debía decidir cuál le parecía más atractivo/a y posteriormente justificar por qué.

Sencillo, ¿no?. Lo que no sabían es que mediante un simple juego de manos, el investigador les iba cambiando su primera opción por la contraria.

¿Qué ocurrió?

En el vídeo, si lo habéis visto hasta el final, podéis ver como el investigador cambia en el último momento la fotografía y entrega la que no se ha elegido, de modo que las personas que realizan el experimento acaban justificando una elección que nunca han hecho.

El experimento dio como resultado que la gran mayoría, en torno al 70%, no se dio cuenta del cambio e inventó los motivos por los que había elegido esa imagen y no la otra. Por ejemplo, uno de los que participaron justificaba que elegía esa imagen porque le gustaban las mujeres con gafas, sin embargo había elegido en un principio a la mujer sin gafas.

Otra conclusión que sacaron Petter y Lars es que que tenemos una tendencia natural a sobrevalorar nuestras capacidades.

Puesto que muchos de los que participaron, en concreto un 84% de los que fueron engañados, cuando se les preguntó después de las pruebas, afirmaron que podían ser capaces de detectar un engaño semejante si se lo hacían delante de sus caras. Pero…. no fue el caso, ¿no?

Imagen del experimento ceguera a la elección

Este fenómeno es lo que ellos bautizaron como ceguera a la elección y que han probado con otras pruebas muy curiosas también.

Una de ellas la realizaron en un supermercado, donde 180 consumidores debían elegir entre dos sabores de mermelada muy distintos. Fácil, ¿no?

Pues tras probar ambos sabores, el sujeto elegía uno y el investigador le ofrecía probarlo de nuevo. Aunque, en esa ocasión, el sabor era el que no había elegido, ya que había girado el bote sin que lo notase. Tras esto pedía que justificara su elección.

Y, por increíble que parezca, menos de un tercio de los participantes se dieron cuenta del engaño. El resto probó de nuevo el sabor que pensaba que había elegido y justificó su elección a pesar de que el sabor era completamente distinto, ya que una era de manzana con canela y la otra de pomelo.

Entonces la cuestión es: ¿Realmente sabemos por qué hacemos las cosas?

La respuesta según Petter Johansson es que no lo sabemos. Tenemos la ilusión de que conocemos nuestra propia mente.

Nadie nos puede cuestionar lo que sabemos sobre nosotros mismos, así que aprendemos a pensar y a aceptar que cualquier cosa que digamos de nosotros es cierta. Y, eso, según Petter, es una ilusión.

Por lo que, la “ilusión de la introspección” nos hace ver que aunque creamos que podemos tener un amplio conocimiento sobre nosotros, en realidad improvisamos las explicaciones con otros elementos y aspectos.

Petter Johansson nos ha dado muy buenas claves sobre todo esto en su TED Talk, donde habla de los experimentos que realizó.

Al final, la conclusión que saco de todo esto es que… no sabemos nada. Y, por supuesto, que no nos conocemos tan bien como creemos.

¿Qué te parece la teoría de la ceguera a la elección? ¿Y el experimento de Petter Johansson y Lars Hall? Cuéntame tus opiniones en los comentarios.

¡Ah! Si te gustan las charlas TED, no te pierdas la de Daniel Susskind de la que habla mi compañera Tamara.

Y si te ha gustado, no te olvides que compartir es sonreír. O eso creo.

Información e imágenes: TED Talk y Naukas.