Cada año se vierten al mar 8 toneladas de plástico. 8 toneladas, ni más ni menos. 8.000 kilos de plásticos con los que podríamos llegar a bordear las costas del planeta. Así que, acciones y productos como Closca Bottle me hacen tener un poco más de esperanza.

Closca Bottle o tu última botella de plástico

Aún falta mucha concienciación sobre el reciclaje, sobre el uso que hacemos del plástico, a pesar de que hay empresas como Adidas y Parley o Avani que intentan hacernos formar parte del cambio a través de sus acciones.

Y es que, se estima que alrededor de un millón de pájaros marinos, 100.000 mamíferos acuáticos y varias especies de tortugas mueren cada año a causa de la contaminación oceánica. Contaminación que causamos los seres humanos y que se deriva de las toneladas de plástico que se producen.

En los últimos 50 años la producción de plástico se ha disparado, provocando unos niveles de contaminación que se han convertido en una epidemia mundial.

Closca Bottle amarrada a una maleta

Más de 80 mil millones de botellas nadan a la deriva en nuestros océanos y vertederos cada año. Botellas que tardan más de 400 años en descomponerse. Cada una.

En 2050 se estima que habrá más plástico que peces en los océanos del mundo. Más plástico que peces. Increíble, ¿no?

Pero lo más increíble es que nosotros podemos cambiar esto, pero no somos conscientes de ello en muchos casos. Cambiar nuestras actitudes, nuestras formas de consumo. Ser más consecuentes con nuestros actos y poner de nuestra parte para darle la vuelta a la situación.

Por eso, la startup valenciana Closca no se quiere quedar quieta, quiere que nuestra actitud inspire el futuro. Cambiar la forma en la que consumimos agua a través de su Closca Bottle.

¿Qué es Closca Bottle?

Closca Bottle, una botella de vidrio de diseño con la que la startup quiere cambiar el modo en el que se consume agua.

Características de la Closca Bottle

Esta botella esta hecha con vidrio borosilicato, uno de los más resistentes del mercado. Además, está libre de BPA y el vidrio es, hoy día, uno de los materiales más respetuosos con el agua, por lo que no le añade ni sabor ni olor al líquido.

Además, como cuenta el responsable de Closca, Carlos Ferrando, el agua embotellada es con frecuencia agua del grifo metida en plástico.

“Quitemos el plástico, hagamos una botella respetuosa con el medioambiente, cómoda, que se pueda transportar bien… Un accesorio de moda para generar tendencia y que el agua vaya contigo.” Carlos Ferrando.

Closca Bottle cuenta con doble apertura, lo que además de facilitar su limpieza, amplia las opciones para introducir cubitos de hielo o rodajas de limón, por ejemplo, a nuestra agua. Asimismo, la botella cuenta con un accesorio para infusiones.

Además, está recubierta por un cobertor de silicona y una solapa flexible que se cierra mediante el sistema magnético FidlockTM. Pensado para que se pueda llevar cómodamente a cualquier parte, ya que se puede enganchar en la bicicleta, la mochila, maleta o un carrito de bebé.

Closca Bottle enganchada en una bicicleta

Pero, no solo es una botella con una estética y diseño cuidados, sino que la acompaña una aplicación móvil llamada Closca Water App. Con ella podrás encontrar puntos como fuentes o establecimientos donde recargar tu botella de agua.

Ahora mismo, la app cuenta con más de 60 mil puntos de agua en todo el mundo.

El movimiento #MyLastPlasticBottle

Pero, para conseguir todo esto, la startup creó una campaña de crowfunding y así poder pasar a la fase de producción.

Closca Bottle consiguió el 362% de la cantidad necesaria para sacar el proyecto adelante, gracias a 1.373 patrocinadores.

Y es que más que una botella, aspiran a crear un movimiento capaz de unirnos a todos alrededor de una misma idea: cambiar nuestra forma de beber agua a través de una botella reutilizable. Dejar de lado el consumo masivo de botellas de plástico.

Aplicación de la Closca Bottle

Por eso han creado el hashtag #MyLastPlasticBottle, porque quieren convertirse en la última botella que tengamos. Porque todos necesitamos consumir agua a diario, pero… ¿por qué no hacerlo de manera sostenible y pensando en el medio ambiente?

Están convencidos de su idea y de que si cambiamos nuestra forma de actuar hoy, podemos mejorar el mañana. Y yo, la verdad, es que también lo creo.

Porque no nos cuesta nada cambiar nuestras actitudes, nuestra forma de consumir y de actuar consecuentemente. Ya sea mediante el uso de esta botella o mediante el uso de transportes sostenibles.

La cuestión aquí es cambiar nosotros. Ser más conscientes del mundo que estamos creando y que vamos a dejar. ¿Realmente queremos eso? ¿Ver nuestros mares contaminados y llenos de plástico? ¿Ver a especies extinguirse por nuestra poca conciencia?

La verdad es que yo no lo quiero y sé que muchos de vosotros tampoco.

Pero bueno, ¿qué te parece la Closca Bottle? ¿Te parece que puede llegar a ser la botella del futuro? Cuéntame tus opiniones en los comentarios.

Y ya sabes, si te ha gustado, no te olvides que compartir es sonreír 😉

Información e imágenes: Ecoinventos y Closca