Puede que muchos ya conozcáis la historia de Davide Morana, pero para los que no, hoy os la voy a contar. Una historia que tiene todos los ingredientes: fuerza, superación, coraje, pero, sobre todo, afrontar todo con una sonrisa.

La historia de Davide Morana

Davide Morana es un joven italiano de 24 años que desde hace unos años reside en España. Estudiaba una FP a la que acudía por las mañanas y trabajaba en un restaurante por las tardes.

Vamos la vida de muchos estudiantes hoy día.

Además, Davide se caracteriza por su alegría y por saber encontrar tiempo (de donde no lo hay) para hacer natación, correr, cocinar, ver a sus amigos y darle vida a sus aficiones.

Davide Morana y su novia Cecilia en la playa.

Pero, un día la cosa se empezó a torcer un poco, bastante.

Hace unos meses Davide Morana se empezó a encontrar mal y fue a urgencias. Tenía malestar general y fiebre, además de notarse la mandíbula rígida y algo en la garganta.

Tras unas 6 horas de espera debido a que la unidad de urgencias del hospital estaba colapsada (que extraño, ¿no? 🙄) volvió a su casa con un diagnóstico que decía que lo que tenía era una gripe.

Pero, Davide comenzó a encontrarse peor, la fiebre le subió a los 39ºC y empezó a vomitar. Aunque esto no parecía nada raro, ya que en ocasiones la gripe viene acompañada de estos síntomas.

Después de un par de horas durmiendo, Davide se levantó con unas pequeñas manchas en su cara. Apenas tenía fuerzas y se sentía los pies completamente congelados. Así que se quitó los calcetines y se encontró con que sus pies estaban llenos de manchas igual que su cara, pero más grandes.

Davide Morana y Cecilia en la sala de espera

Por lo que Davide y su novia, Cecilia, fueron corriendo a urgencias. Algo no iba muy bien.

Y, efectivamente, en cuanto los médicos lo vieron lo ingresaron en la UCI con rapidez e informaron de que podría ser una meningitis bacteriana.

La bacteria que cambió la vida de Davide Morana pero no le quitó la sonrisa

Shock séptico – Sepsis Meningocócica.

Seguro que las palabras anteriores no te suenan a algo muy bueno. O, por lo menos, nada agradable.

Esas eran las palabras escritas junto al nombre de Davide en el ordenador que había en la puerta de su box de la UCI.

Y es que solo 2 horas después de llegar a urgencias de nuevo, las pequeñas manchas habían crecido bastante y cubrían casi todo su cuerpo.

Pero la cosa aún fue a peor y en pocas horas Davide tuvo un fallo multiorgánico y los médicos le dieron muy pocas probabilidades de vivir (pelos de punta, de verdad).

“La enfermera, con unos ojos imposibles de olvidar, y con palabras suaves, aconseja que volvamos a casa, que llamarían en cuanto hubiera fallecido. Dio a entender también que sus padres – que habían cogido el primer vuelo desde Italia y llegaban de madrugada –  difícilmente encontrarían a su hijo con vida.” Cecilia, novia de Davide Morana.

En la sala de espera se respiraba tensión, angustia, un silencio muy pesado que solo interrumpían los zumbidos de las máquinas.

Los médicos informaron que entre las siguientes 24 y 48 horas el cuerpo de Davide decidiría entre vivir o morir.

Pero Davide es un joven fuerte, luchador, que no quería renunciar a ver salir el sol un día más. Sus ganas de vivir, que no sobrevivir, le hicieron ganar la lucha a la batalla contra la Sepsis Meningocócica.

Aunque aún quedaba camino por recorrer, ya que, como en toda gran lucha que se precie, tuvo graves secuelas.

El largo camino de la recuperación…

Tras pasar unas semanas en un coma inducido, Davide despertó y sus familiares pudieron ver que su cerebro se encontraba perfectamente, que les reconocía e intentaba hablar.

Pero, a esto le acompañó malas noticias. Las manchas moradas, en ciertas zonas, se habían convertido en grandes ampollas y, en otras zonas, en grandes placas negras.

Los médicos informaron de que deberían amputar algunos dedos de sus manos y pies, sin embargo, la necrosis avanzó y tuvieron que actuar rápidamente.

Davide Morana antes y después de la amputación

Davide, a pesar de su débil estado, fue sometido a 4 operaciones en una sola semana. ¿Qué operaciones? La amputación de sus cuatro extremidades.

Imaginaos el duro golpe que fue para su familia, para su novia Cecilia. La verdad es que yo no me puedo hacer ni una idea de cómo debe ser vivir ese momento.

Sus vidas habían cambiado en apenas unos meses y sin dar si quiera un aviso.

Pero, ¿cómo lo afrontó Davide Morana?

“¿Cómo lo afrontó él?
Con una sonrisa.” Cecilia, novia de Davide Morana.

Las bromas y las risas, la mejor medicina

A pesar de lo que todos podríamos esperar, después de perder sus extremidades Davide estaba contento, sonriente.

Estaba feliz y agradecido por estar aquí. Por permanecer en la vida. Por poder ver ponerse el sol un día más.

Davide Morana disfrutando de una paella

Incluso unas horas después de su primera amputación, ya hacía bromas sobre su muñón. A pesar de todo, Davide Morana consigue no ser negativo (tiene mi gran admiración por ello).

Pero Davide ahora necesita unas prótesis para sus extremidades, porque él no renuncia a volver a tener su independencia. A poder volver a correr e incluso a nadar.

La web de Davide Morana y una forma de colaborar

Y, para conseguir todo eso de nuevo, las prótesis que necesita no las ofrece el sistema sanitario, ya que son excesivamente básicas.

Por ello, Cecilia comenzó el proyecto web donde cuenta la historia de Davide y que os acabo de compartir. Para conseguir el apoyo que necesitan para poder dar a Davide su independencia de nuevo.

En la web, Cecilia cuenta todo lo que pasaron durante los 87 días que pasó ingresado en el hospital Davide. Cómo lo superó y las bromas que hacía a pesar de todo.

“Desde la camilla, de camino al quirófano para ser amputado, nos guiñaba el ojo, lanzaba besos y nos sacaba la lengua. Sus bromas ‘’hoy he dormido a pierna suelta’’, ‘te daría un apretón de manos pero no me quedan’, nos hacían morir de la risa.” Cecilia, novia de Davide Morana.

Davide Morana quiere seguir adelante, quiere seguir recorriendo el duro camino al que le ha llevado la enfermedad.

Y, para ello, necesita la ayuda de todo aquel que se la quiera prestar, de cualquier forma, no importa. Toda aportación es bienvenida y así lo expresan en la web.

Davide Morana junto a dos amigos

Además, Cecilia abrió una cuenta de Instagram para Davide donde da a conocer su historia y su día a día. Donde se muestra emocionado y agradecido con todos los que le dan su apoyo y colaboran.

Ahora queda un largo recorrido hasta conseguir el dinero que necesitan para las cuatro prótesis (100.000€), y otro para la rehabilitación y adaptación.

Pero estoy segura que Davide lo conseguirá y que pronto lo veremos corriendo por el paseo de la playa como si no hubiese pasado nada.

Y nosotros podemos ayudarle a ello, con nuestros granitos de arena, desde un simple euro.

Porque como decía la gran Lola Flores “si cada español me diera una peseta podría pagar”. Pues si cada uno diésemos un euro, seguro que Davide lo conseguía rápido 🙂

¿Qué te parece la historia de Davide Morana? ¿Serías capaz de afrontar algo así con una sonrisa? Cuéntame en los comentarios.

¡Ah! No te puedes perder el post de mi compañera Marta sobre Dropbox.

Y, recuerda, compartir es sonreír y sobre todo por una historia así. ¡#ArribaLaVida! 😉

Información e imágenes: davidemorana.com e Instagram de Davide Morana.