Seguimos con la serie de post relacionados con ciudades y países que ya están haciendo sus deberes para ser más sostenibles y aportar para reducir el cambio climático, como ya vimos con New York.

Insisto, mientras en Madrid nuestros nuevos dirigentes se vanaglorian de quitar el proyecto de la «almendra central», lo que supondrá contaminación y multas de la Unión Europea, muchas ciudades están marcando tendencia al contrario.

Hoy nos detenemos en Japón y su apuesta por gestionar de manera sostenible los residuos y la basura.

Una apuesta que se ha visto reforzada por la cercanía de las olimpiadas que pondrán a Japón en el foco de todo el mundo, Tokio 2020.

Quieren dar una imagen de ciudad y país sostenible, y que sirva de ejemplo para todos.

La academia «zero waste o basura cero»

Según el ministerio de medio ambiente hoy existen 26 ciudades ecológicas certificadas.

Una de ellas es Kamikatsu, de la isla de Shikoku, donde ya han conseguido tener el 80% de los residuos fuera de vertederos o incineradoras.

Crearon la academia zero waste liderada por Akira Sakano que se ha vuelto una influencer sobre sostenibilidad dando conferencias por todo el mundo, incluso en foro económico mundial

Se necesita que los fabricantes se involucren aún más para poder llegar al 100%.

Los productos deben diseñarse para la economía circular donde todo se recicla y todo de reutiliza.

Las empresas y los productores deben llevar a cabo estas acciones, principalmente pensando qué pasará con sus productos una vez hayan finalizado su vida útil.

Los gobiernos y los políticos deben apostar claramente por la economía circular, es muy importante que las ciudades lleguen al 100% Free de residuos.

El plan de Japón.

Debemos empezar por decir que la cultura de Japón no es la del resto de países y eso ayuda.

Todos sabemos que son especiales, quizás un poco estrictos o caóticos, pero a la vez éticos, morales y muy cercanos a la naturaleza.

A todos nos viene a la mente la perfección de los jardines japoneses, el Tai chi o de los mismos Bonsais.

Además ellos cuentan con una palabra «mottainai» que viene a significar «que desperdicio» o así como «no desperdicies nada digno», una especie de sentimiento de arrepentimiento cuando desperdicias algo que aún tiene vida.

En cierto modo creo que a todos nos pasa, nos da «cosa» tirar comida, o cualquier cosa que aún puede usarse, ni siquiera pensamos que se pueda reciclar, pero nos viene esa sensación de malestar, aunque también hay que decir que nos dura bastante poco.

Como hemos dicho en Japón es diferente, es algo que se transmite de abuelos a nietos. Sabiduría creo que le llaman.

Ahí tenemos un ejemplo claro, la ahora influencer con serie en Netflix Marie Kondo, que si has visto algún capítulo como yo, sabrás que antes de colocar o deshacerse de algo le da las gracias, lo trata como un ser vivo.

Japón empezó en el año 2000 aprobando una nueva ley de reciclaje que promoviera las 3 R’s (Reducir, reusar, reciclar)

¡Cuánto tenemos que aprender de los ojos rasgados!

Ejemplos de sostenibilidad: 2 Japón 15

¿Qué están haciendo en Japón?

Japón es el segundo productor de plástico del mundo, solo le gana EEUU, esto hace que sean más conscientes de que son los primeros que tienen que atajar este problema.

Generan unas 9,5 toneladas de residuos de plástico al año de los cuáles:

  • 57% se usa para generar energía
  • El 25% se recicla y
  • El 18% restante se incinera o se lleva a vertederos.
Ejemplos de sostenibilidad: 2 Japón 16

Los supermercados ahora tienen todos unas maquinas trituradoras de botellas PET, algo parecido pasaba en España con el vidrio, pero sin maquina, cuando íbamos a devolver los «cascos» (botellas de cristal) a las tiendas.

Luego tienen camiones de basura especializados que pasan a recoger y vaciar las máquinas.

Éstos los llevan las empresas recicladoras que a su vez venden el material resultante a los fabricantes.

Se le da distintos usos:

  • Ropa
  • Alfombras
  • Nuevas botellas, etc

Han creado apps que ayudan a la gente a entender cada cosa, ¿dónde reciclar?, ¿por qué es bueno hacerlo?, consiguiendo así que la gente se involucre.

Los plásticos se pueden cambiar por una especie de tokens que luego puedes utilizar para comprar cosas.

Al igual que cuando devolvíamos los cascos y nos daban unas monedas.

Están trabajando para reducir las emisiones derivadas de la incineración, ya que saben que un % siempre va a ir a esas plantas.

Han reducido en un 98% las emisiones de dióxido, según últimos informes.

También están intentando reducir al máximo los vertederos no orgánicos, ya que ocupan espacio/terreno que es lo que más se necesita en Japón.

Conclusión

Como conclusión me gustaría que nos hiciera reflexionar a todos.

Al menos en Japón hay un plan y se sienten orgullosos de llevarlo a cabo, no tienen unos partidos a favor y otros en contra, simplemente por cultura post guerra lo han continuado.

Aquí en España también teníamos esa cultura post guerra de poco desperdicio y reciclaje de vidrio pero la hemos perdido y ahora volver a ella seguro que nos costará sudor y lágrimas.

Espero equivocarme, pero por favor pongamos en marcha ya un plan real de economía circular.

NOS INTERESA A TODOS

Photo by Nicki Eliza Schinow