Seguro que más de una vez y tras ver lo exageradamente conectados a Internet que estamos, has pensado sobre cuál es el futuro que nos depara si tenemos en cuenta que cada vez las personas estamos más pendientes de la tecnología que de nosotros mismos.

Hemos pasado de enviar sms con el móvil, a hacer video-conferencias con cualquier parte del mundo a través de él. De tener que llamar a nuestra vecina o familiar para que mirase si nos habíamos dejado la luz de casa encendida, a poder activar y desactivar cada elemento de la casa a través de un simple click.

Todo un mundo de incertidumbre el que nos espera y que me hace imposible decirte si en unos años nos volveremos locos del todo y acabaremos teniendo como pareja o amigo a un robot o si, por el contrario, un día reventará todo y volveremos a la edad de piedra.

Si embargo, lo que sí puedo contarte es que hay una tendencia en el mercado que empezará a llegar a nuestras vidas más fuerte que nunca en 2015, y que seguro que a más de uno le va a molar mucho.

Hablo del Internet of Sharing Things o, como podríamos llamarlo en español, Internet de las cosas compartidas. ¿Te suena de algo? Quizás eso de Internet de las cosas sí te suene más. De todas formas y para que quede claro, vamos a dar un breve repaso a ambos conceptos.

Internet de las cosas (Internet of Things)

Podéis encontrar en sitios como Wikipedia definiciones de todo tipo pero yo voy a intentar ser lo más claro posible que para eso estamos aquí. El Internet de las cosas no es más que interconexión de todo tipo de objetos con Internet.

Es decir, ahora tenemos televisiones que se conectan a Internet para darnos acceso a mucha más información, bicicletas y zapatillas que son capaces de decirnos la distancia que corremos, nuestro estado físico, o ropa como la T-Jacket capaz de decirnos cuál es el grado de ansiedad del niño que la lleva puesta.

Vaya, que todos esos objetos que te rodean día a día, los cuales se calculan en torno a 5.000 o 10.000 aunque no nos demos ni cuenta, estarán algún día conectados a Internet para que podamos darles muchos más usos de los que tienen ahora.

Es más, la empresa Gartner calcula que en 2020 habrá unos 26.000 millones de dispositivos con capacidad de ser conectados a Internet. Una absoluta pasada que nos permitirá acceder a Internet cómo y cuándo queramos además de toda al información de nuestro entorno a la que tendremos acceso.

Internet de las cosas compartidas, un paso más allá

Pero claro, no nos podíamos quedar sólo en conectar los dispositivos a Internet. Las personas cada vez más estamos tendiendo a compartir aquello que tenemos ya sea por ahorrar costes o por cambio de mentalidad, y esto de tener las cosas conectadas a Internet es algo muy útil para ello.

¿No te imaginas de que puedo estar hablando? Te muestro 3 ejemplos reales de objetos que están desarrollando empresa en Estados Unidos y que dejan muy claro hacia dónde vamos.

1. Umbrella Here

Imagínate que vas por la calle y de repente se pone a llover a mares. No llevas paraguas y no estás como para pillarte un resfriado. ¿Qué haces? Pues meterte debajo de un tejado a esperar a que pare o usar Umbrella Here y buscar a una persona que quiera compartir su paraguas.

Sí, aunque parezca muy loco, este dispositivo situado en la punta de nuestro paraguas es capaz de avisar a la gente de que estamos dispuestos a compartirlo con otra persona, de mandarnos una notificación al móvil si nos lo dejamos en algún lado y de permitirnos conectar con aquellas personas que un día nos dejaron su paraguas aunque nos fuésemos de allí sin saber siquiera su nombre.

Sé que puede sonar un poco raro todo esto pero viendo el vídeo que te pongo a continuación y sobre todo leyendo el post que escribimos sobre él, seguro que te queda claro en qué consiste.

2. Breather

Un ejemplo para mi increíble de lo que es el Internet de las cosas compartidas. Una plataforma que nos permite conectar espacios físicos a Internet para que nosotros podamos acceder a ellos a través de nuestro smartphone.

Es decir, ya no hacen falta horas, llamadas y llaves para poder reservar un espacio físico donde trabajar, relajarte o cualquier otra cosa. Con Breather entras en tu móvil, ves que espacios cercarnos a ti hay disponibles, haces la reserva y al llegar allí sólo tendrás que introducir un PIN y la puerta se abrirá para que disfrutes el espacio durante el tiempo contratado.

3. Bitlock

¿Te imaginas que pudiésemos compartir nuestras bicicletas de una forma parecida a como se comparten en la actualidad las públicas que hay en muchas ciudades de España pero a través de una tecnología más ágil y segura? Dentro de muy poco lo haremos gracias a Bitlock, un candado que al reconocer tu dispositivo móvil se desbloqueará para que puedas quitarlo.

Y digo que permitirá compartirla con otras personas ya que si una persona de tu círculo de confianza ve tu bici aparcada en la calle, podrá contactarte a través de la aplicación para pedirte permiso y poder utilizarla. Una vez tú les des el visto bueno, el candado se desbloqueará para que pueda usarla, teniendo tú un control continuo de dónde está la bici en cada momento.

El Internet de las cosas nos permitirá de una forma sencilla, rentable y divertida, poder compartir todo aquello que queramos.

¿Complicado lo ves para este 2015? Bueno, si os soy sinceros no creo que se implante en España con una facilidad extrema pero ya podremos verlo con mucha más naturalidad en Estados Unidos que, como todos sabréis, nos sacan unos cuantos años de adelanto.

Una nueva forma de compartir que puede parecer un poco loca e insegura pero nada más lejos de lo que en principio pudo parecer Blablacar o Airbnb y mira ahora cómo todo el mundo, incluidas personas mayores, las usan.

Sin ninguna duda, una pasada esto del Internet de las cosas compartidas que si sabemos aprovechar de verdad nos puede abrir un mundo de posibilidades enorme que, entre otras cosas, nos permitirá ahorrarnos un dinerito bastante importante.

La pregunta clave aquí es: ¿crees que estamos las personas, y sobre todo los españoles, preparados para compartir de esta forma?

Lo bueno, se comparte.

Fotos vía: channelpro / broadband4europe