Cuando hablo de polvos especiales en el título no me refiero a otra cosa que polvo de talco o harina (sé que más de uno/a es un poco mal pensado/a 🙄). Y es que Félix Hernández es un gran fotógrafo mexicano con una capacidad creativa muy grande.

Y es que cualquiera puede tomar una foto, pero convertirla en un concepto complicado ya es muy diferente. Sin embargo, Félix es capaz de plasmar conceptos creativos y transmitir con una imagen.

Pero nada mejor que conocer más de su genial trabajo, Dreamphotography, a través de este post 😉

Félix Hernández y su odio a la foto publicitaria que le abrió la mente

Sí, al terminar sus estudios Félix odiaba la foto publicitaria, por lo que terminó la universidad sin saber nada de Photoshop.

Félix Hernández fotografiado en una sesión de trabajo

Pero, cuando llamaron a su puerta y le ofrecieron el primer trabajo formal, justo en lo que no le gustaba, no le quedó más remedio que conocer y aprender las herramientas que le ayudarían a plasmar sus ideas.

Aunque parece que no se dio cuenta en ese momento, que justo esto, era lo que iba a cambiar su concepto y le iba a abrir las puertas a otro mundo.

“Alguien me dio una oportunidad y tuve que ponerme las pilas. Mi trabajo era con una Mac y no sabía ni cómo encenderlo.” Félix Hernández.

Tras una serie de encuentros y desencuentros con Photoshop y otras herramientas, Félix recibió la llamada (como la película) que daría comienzo al descubrimiento de su increíble talento.

La prestigiosa revista Retouched Magazine, que tiene una línea editorial enfocada a la fotografía de belleza, le contactó para preparar un proyecto diferente.

Por lo que Félix comenzó a pensar: ¿Qué puedo emplear que sea sencillo pero con igual valor creativo?¿Qué cosas puedo utilizar de mi alrededor para plasmar el concepto?.

Coche rojo protagonista del proyecto de Félix Hernández

Y, de repente, apareció frente a él un coche rojo que llamó su atención por su carácter fuerte y su atractiva personalidad.

Pero no un coche rojo cualquiera, no. Un coche rojo de juguete.

Y es que Félix Hernández posee una visión diferente de la fotografía, capaz de concebir escenarios especiales para hacer tomas increíbles. Y solo ayudándose de modelos a escala y materiales fáciles de conseguir.

¿Presupuestos elevados? Para qué.

Su primer trabajo: El coche del amor

Félix siguió su intuición y convirtió a este pequeño coche rojo en el protagonista de su idea. Para ello, lo envolvió en una atmósfera fría, la cual contrastaría con el ambiente que había en su interior.

¿Qué ambiente había en su interior? ¿Queréis una pista? Venga vale, os la doy: la silueta de una mano sobre el cristal de una ventana empañada. (¿Os recuerda a alguna película? 🤔).

Proceso de creación del coche del amor de Félix Hernández

Aunque claro, Félix no se quería quedar solo ahí, él quería ir más allá en su idea o concepto. ¿Incluir también manufactura práctica que mezclase elementos digitales con efectos manuales? Por qué no.

Así que comenzó a fijarse en las cosas que tenía a su alcance, que podían ayudarle a dar ese toque de efectos manuales. Como la harina para simular la nieve o un colador para simular una nevada.

Y, juntando sus habilidades adquiridas en las herramientas digitales, los conocimientos sobre los planteamientos esenciales de la fotografía, su gran habilidad en manualidades y su capacidad para aterrizar ideas con conceptos creativos complejos, surgió esto:

Proceso del proyecto el coche del amor de Félix Hernández

Como era de esperar, encantó a los editores de la revista. Lo que no se esperaba es que ese “coche del amor” le daría un gran vuelco a su carrera.

El coche del amor que marcó el camino de Félix Hernández

Tras salir el proyecto, varios fueron los medios que contactaron con la revista para hacer uso de las imágenes. Y, no pasó mucho tiempo cuando marcas de renombre como Audi o Volskwagen se fijaron en él.

El coche rojo del amor y otros trabajos personales le han ayudado a perfeccionar su técnica y sofisticar sus procesos.

Ha aprendido a jugar con la escala para alterar la percepción del tamaño, interiorizó conceptos como la profundidad de campo o los puntos de enfoque y ha experimentado con nuevos mecanismos para así poder obtener efectos diferentes en sus fotografías.

Y es que no solo son las imágenes, sino las historias que se cuentan a través de ellas.

“La técnica ya está, eso se aprende fácil. El reto está en tratar de innovar, de ser diferentes, de ser curiosos y sobre todo ser constantes. No constantes de una semana o un mes, la constancia es algo que lleva varios años, o toda la vida.” Félix Hernández.

Por ello, todos los proyectos en los que colabora Félix llevan impresos algo de él y de su filosofía.

Como el proyecto en el que empleó el famoso DeLorean y técnicas aprendidas que dieron lugar a esta increíble fotografía.

Imagen del proyecto DeLorean de Félix Hernández

¿Qué utilizó? Para las chispas del frente se ayudó de una esmeriladora y un tubo. El polvo es en realidad cemento gris que Félix sopló con ayuda de una manguera. Los rayos de luz fueron hechos con la técnica light painting. Y el fuego con un poco de ayuda de gas butano.

Facilito, ¿no?

La verdad es que no es de extrañar que las grandes marcas llamen a su puerta, porque las creaciones y los conceptos que plasma son increíbles.

Te dejo más imágenes de sus proyectos para que sigas flipando un rato más.

Proceso de creación del Coche del amor 2018 de Félix HernándezProyecto de Coche del amor 2018 de Félix HernándezCreación del proyecto Troopers de Félix HernándezImagen final del proyecto Troopers de Félix HernándezCreación de un proyecto de Félix HernándezCreación del proyecto Audi de Félix HernándezProyecto DeLorean de Félix HernándezCreación del proyecto Ecto-1 de Félix Hernández

Si te gustan este tipo de artistas, no te pierdas el post de mi compañera Eva sobre Andreco.

¿Qué te parece el trabajo de Félix Hernández? ¿Alguna vez has creado un concepto parecido con cosas que tenías por casa? Cuéntame en los comentarios.

Y si te ha gustado, no te olvides que compartir es sonreír 😉

Información e imágenes vía: Xataka y Félix Hernández.