¿A qué edad comenzamos a preocuparnos de lo que piensan los demás de nosotros? ¿A qué edad dejamos simplemente de hacer lo que nos apetece en cada momento y empezamos a dejarnos llevar por la vergüenza y los prejuicios?

Mi madre siempre me ha contado esa típica historia de cómo cuando era chico (entre los 4 y los 10 años me refiero), me encantaba bailar. No es que lo hiciera especialmente bien, pero escuchar música y ponerme a mover el esqueleto eran sinónimos.

Luego crecí. Crecí y me fui alejando de la pista de baile y acercando a la barra. Hasta el punto de que recuerdo que cuando tenía 19 años (no hace tanto) prácticamente tenía miedo escénico a bailar. Nunca se me había dado muy bien que digamos, pero el caso es que de chico no me importaba y ya más crecido no podía sacarme de la cabeza qué pensarían los demás y que tal vez sería mejor quedarme en un segundo plano.

¿A qué edad exacta se produce ese cambio? ¿Realmente puede la vergüenza y el miedo al ridículo controlarnos y cambiar nuestra actitud de una manera tan drástica? 

La respuesta es que, por muy triste que sea, sí, sí que puede. Y de hecho, ocurre a edades bastante tempranas. Echad un ojo si no a este curioso experimento de Just Dance 2015.

Just dance 2015 - Experimento edades

Just Dance 2015 y su experimento

Para los que no la conozcáis, Just Dance es la saga de videojuegos de baile más popular de todo el mundo. Más de 100 millones de usuarios y 50 millones de juegos vendidos son prueba de ello. Sus creadores son los chicos de Ubisoft, que quizás conozcáis mejor por Assasin’s Creed, su franquicia más conocida.

En España cuenta con algo más de 200.000 jugadores y fue el juego más vendido en diciembre de 2012 y 2013, el regalo estrella de la navidad vaya. Precisamente el pasado 24 de octubre se lanzó al mercado el nuevo Just Dance 2015 y suponemos que tendrá un éxito similar a sus antecesores. Aquí tienes la lista completa de temas incluidos por si estás dudoso de si pillártelo o no.

El experimento Just Dance 2015

Bueno vamos a lo que vamos, a fin de cuentas no estamos escribiendo sobre Just Dance por amor al arte ni por hacerle publicidad, sino por el curioso experimento que tenéis a continuación.

Como os contaba se trata de identificar en qué momento dejamos de ser críos que se divierten sin prejuicios, vergüenza, ni sentido del ridículo para convertirnos en adultos preocupados por su imagen y por no llamar la atención.

Para eso, lo que han hecho los chicos de Just Dance 2015 es reunir a tres grupos de chavales de distintas edades, concretamente de 4, 8 y 11 años. Meten a los grupos en un gimnasio (sin mezclarlos, obviamente), suponemos que del mismo colegio donde los han reclutado, y los dejan solos con la excusa de que el monitor tiene que salir a por algunos datos.

Es en ese momento cuando les ponen música y podemos comprobar las distintas reacciones de cada grupo según la edad. Os lo podría contar, pero como una imagen vale más que mil palabras, mejor vedlo vosotros mismos.

Conclusiones

Como habéis visto, conforme vamos creciendo llega la timidez, el sentido del ridículo y las barreras sociales. Unos cuantos números que siempre van bien para darle más solidez a lo ya evidente:

  • Grupo 1. Edad: 4 años. Niños bailando: 100 %
  • Grupo 2. Edad: 8 años. Niños bailando: 46%
  • Grupo 3. Edad: 11 años. Niños bailando: 4%

¿Alguna duda de cómo afecta la edad a nuestro sentido de la vergüenza?

Just Dance 2015 - Experimento niños

Un curioso experimento que nos muestra una vez más los efectos que la presión social tiene sobre nosotros, hasta el punto de modificar totalmente la que sería nuestra conducta natural.

Mis disculpas para todos aquellos vosotros espíritus libres o amantes de la música que siempre os ha dado igual lo que piensen los demás y no podéis quedaros quietos al escuchar música ya tengáis cinco, veinte o sesenta años. Sabemos que también existís y brindamos por vosotros 😉

¿Qué opinas tú? ¿Algún otro experimento similar que te haya llamado la atención? ¿Crees que realmente nuestra conducta cambia por las presiones sociales o simplemente al crecer hacemos menos tonterías? ¿Vergüenza o saber estar? ¿Sentido del ridículo o mantener la compostura? ¡Tu decides!

¡Todos llevamos el baile dentro! ¡Olvida la vergüenza y baila sin pensar en nada!

Fotos vía: just-dance / ign / youtube