Hace un par de años, como buen gamer que soy, me emocioné al escuchar y leer sobre OUYA, una videoconsola hecha por y para desarrolladores independientes de videojuegos que apuntaba alto y, con una financiación crowdfunding de más ocho millones y medio de dólares, parecía ser capaz de plantarle en un futuro no muy lejano cara a las todo poderosas Play Station y XBox.

La videoconsola ofrecía (y ofrece, por ahora), mediante un sistema Android, la posibilidad de jugar y adaptar videojuegos de todo tipo de sistemas, desde el Final Fantasy III a modernos shooters, todo en uno. Además, es una herramienta de desarrollo en si misma, que permite a todos sus usuarios crear y desarrollar títulos más o menos simples sin necesidad de comprar ninguna licencia o herramienta de programación.

Podías también conectar de forma inalámbrica la consola a cuantas televisiones quisieras, se acababa eso de tener que jugar con tu colega viendo su pantalla. El precio, tan solo 100 dólares, era solo otro punto a favor.

OUYA - Historia y muerte

OUYA, una gran idea no siempre lo es todo.

Tras su anuncio en 2012, OUYA se convirtió en uno de los mejores proyectos Kickstarter. Con una aportación cada 5 segundos y medio, superó la cantidad que en principio pedían en tan solo 8 horas, conservando incluso a día de hoy el récord de Kickstarter para un proyecto durante sus primeras 24 horas.

Su salida a la venta, rodeada de una gran expectación, consiguió buenos números pero no fue tan buena como se esperaba. El mando era bastante mejorable y fue bastante criticado, en parte por la poca comodidad de uso que ofrece y en parte también porque, en pleno 2013, funcionaba con pilas.

En 2014 se lanzó otra versión de OUYA, que tampoco tuvo malos números pero con la que comenzó su caída. Hubo problemas entre los diseñadores independientes que creaban y subían videojuegos y los CEOs de la empresa. Os dejo un video análisis de las prestaciones de la videoconsola para los que sepáis inglés.

A mediados de 2014 fue cuando dejé de oír de ella si no eran rumores de problemas financieros y de deuda. A principios de este 2015 recibió 10 millones de dólares de inversión directa por parte del grupo comercial chino Alibaba, integrando los juegos de OUYA en el propio sistema operativo de la marca China.

En cualquier caso, parece que no ha sido suficiente para levantar los estados financieros de OUYA ya que, a principios de abril, su CEO, Julie Uhrman, ponía a la venta la empresa a bajo coste con la intención de encontrar rápidamente un comprador y poder así saldar su deuda.

OUYA - Situación 2015

Una idea buena y ambiciosa que lo tenía, en principio, todo para triunfar. No sabemos qué ha fallado exactamente y la ha llevado a su situación actual, de la misma forma que no sabemos, por mucho que nos gustaría, si levantará cabeza y se podrá sacar de ella toda su potencial. Y es que, a veces, una buena idea sin suerte, no es suficiente.

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Fotos vía: ouya / engadget