Una gran parte de lo que sentimos lo expresamos a través de nuestros gestos. Seguro que más de un amigo te ha dicho alguna vez: “¡se te nota en la cara!” y es que aunque no seamos expertos en reconocimiento facial, somos humanos y nos damos cuenta de ello.

El mundo del marketing y la publicidad lleva años intentando descifrar nuestras emociones. Cómo nos sentimos al ver un producto es clave para las empresas a la hora de lanzarse al mercado, crear anuncios y vender. Todo está cada vez más estudiado y el avance de las tecnologías nos ofrece un nuevo panorama.

Para nosotros es fácil reconocer la tristeza, la alegría, el enfado o el susto pero ¿qué pasa con las máquinas? Esa fue una de las preguntas que se formuló Rana el Kaliouby, investigadora en la tecnología del reconocimiento facial y cofundadora de Affectiva.

Kaliouby y su equipo están convencidos de la importancia de usar la tecnología para poder reconocer nuestras emociones y llevan años investigando para por fin poder liberar un software efectivo y eficiente a la hora de decirnos cómo estamos y cómo nos sentimos. Se llama Affdex.

reconocimiento facial emocional

“La cara es el espejo del alma”

En los últimos 5 años Affectiva ha recopilado 12.000 millones de indicadores emocionales a partir de 2,9 millones de rostros de 75 países. Es la base de datos emocional más grande del mundo. Suena a locura pero el reconocimiento facial de emociones está cada vez más desarrollado.

¿Cuántas horas pasas delante de tu ordenador, tablet o móvil? Si eres tan friki como yo seguro que más de 4. Navegas, lees, ves vídeos… ¿y cómo te encuentras? ¿Qué pensarías si te digo que podrías compartir esas emociones con tus amigos o familia, por ejemplo?

Para mí, desde luego, esa opción es irrelevante con respecto a la cantidad de avances que se pueden generar a través del reconocimiento facial. Rana el Kaliouby asegura que puede ser crucial en diversos campos de nuestra vida como en la educación, por ejemplo, al detectar si los alumnos están aburridos o no están entendiendo una explicación. ¡Podría resolver grandes problemas!.

La publicidad no tiene límites y ya se ha utilizado esta técnica en diversas campañas, como aquella marca de chocolatinas estadounidense que regalaba una cada vez que una persona sonreía al mirar el stand donde estaban colocadas. También se han hecho pruebas en anuncios y en películas, descifrando cómo nos sentimos dependiendo del producto o de la escena.

Todo esto parece que va más allá y Kaliouby se atreve a predecir que dentro de 5 años estaremos más que conectados con la tecnología. Las máquinas sabrán qué es lo que podemos necesitar a través de nuestras expresiones.

De hecho, hace poco os hablamos de Smile Suggest la nueva extensión de Google que guarda en favoritos lo que te ha gustado y te ha hecho sonreír mientras navegas. ¿La has probado?.

Para entender cómo funciona éste software no dejes de echarle un vistazo a la charla TED de Rana el Kaliouby.

Al liberar esta tecnología, saldrán miles de aplicaciones de reconocimiento facial. Yo sólo espero que tengan buenos usos y que no se vulnere el derecho a la intimidad. ¿Tú qué opinas? ¿Qué otros usos le ves al reconocimiento facial? ¿Crees que las máquinas pueden detectar todos nuestros sentimientos? Eso sí, de momento no esperes que tu ordenador te de un abrazo.

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Vía: Affectiva