Hay ocasiones en las que la línea que separa una profesión de un verdadero hobbie es tan delgada como lo sea nuestra vocación, como le ha ocurrido a Ari Popper con su compañía SciFutures.

Claro, en un mundo tan cambiante, en el que los gustos y vocaciones no dejan de diversificarse, de individualizarse para hacerse cada vez más variopintos, pensarás:

¿Qué más me queda por ver de todo este alboroto?

Cierto es que mucho se continúa hablando de la transformación digital y sus implicaciones en entramados empresariales hasta lo que ya se denomina como Cuarta Revolución Industrial.

Ya sabes, aquella máxima de “renovarse o morir” toma más relevancia que nunca en estos últimos años, y a veces la forma de reinventarse puede estar tan cerca que no somos capaces de verla.

Renovarse o morir, la máxima de SciFutures

Sí tuvo esta suerte Ari Popper, quien, tras haber dirigido una prometedora compañía, encontró la inspiración frente a algo tan sencillo como unir la transformación digital en otros sectores para aplicarla al suyo propio.

Su propuesta no tiene desperdicio y estoy segura de que te encantaría trabajar en su actual empresa, así que atento/a, que hoy vengo a hablarte de…

SciFutures, la compañía que asesora en ciencia-ficción

Lo cierto es que hasta el año 2010 Ari era responsable de una empresa muy distinta a SciFutures: trabajaba para BrainJuicer, enfocada a la aplicación de la psicología en la especialización del marketing.

No satisfecho con su trabajo y queriendo escapar de los límites de lo convencional, decidió inspirarse por otras vías, así que empezó por asistir a un curso sobre literatura de ciencia-ficción.

La ciencia-ficción, género inspirador de SciFutures

Fue entonces cuando Popper tuvo la gran revelación que le llevaría a fundar SciFutures:

Unir la experiencia de expertos de la industria y la imaginación de autores de ciencia-ficción, usando el resultado para asesorar a grandes compañías sobre la forma en que sus sectores podrían evolucionar

Decidido entonces a preparar a las grandes empresas para los tiempos venideros, nació SciFutures, en la que actualmente elabora todo tipo de materiales -novelas gráficas, películas, webs, presentaciones de VR, etc- para mostrar de forma más original a sus clientes los problemas y oportunidades de sus compañías.

Así, por ejemplo, recrearon el interior de un coche para enseñar a VISA el funcionamiento de los pagos móviles en un vehículo. 

SciFutures

Eso sí, la cartera de clientes es tan amplia como diversa, y es por eso que el más inesperado de ellos fue la mismísima OTAN, quien buscó inspiración en SciFutures para ideas en relación al futuro de la guerra.

¿Y qué hizo el equipo de Ari Popper? Presentaron a esta organización 14 historias de ficción sobre soldados con emisores de hormonas inductoras del miedo, pistolas inteligentes hackeadas y niños-cibersoldado. ¡Casi nada!

Cada una de ellas finalizaba con cuestiones que daban pie a la reflexión, y fue revisada por altos mandos de la OTAN en una conferencia celebrada en 2016, siendo valorado todo el material muy positivamente por sus iniciativas tan distintas en metodología.

¿Cómo lo valorarías tú? Está claro que la imaginación no tiene límites, y con la ayuda de la tecnología para mayor inspiración, los resultados pueden ser, y son, increíbles.

¡Cuánto le debemos a compañías como ésta! Promover la adaptación a las nuevas tecnologías a través de ellas mismas es un proceso mucho más adaptativo y enriquecedor. ¿Qué será lo próximo que probarán?

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Fuentes: NewAtlas