Cada vez somos más los que disfrutamos de ese momento de pausa tan maravilloso que nos ofrece una buena cerveza fresquita. Unos minutos, o unas horas, en las que, solos o acompañados, simplemente nos limitamos a relajarnos.

Un mercado por cierto el de la cerveza que no deja de sorprendernos con sus avances. Porque ya no vale con una cerveza más. A los cerveceros nos gustan las cosas bien hechas, lo que ha llevado a empresas como Heineken a cambiar el sistema de distribución en los bares pasando de los barriles tradicionales de toda la vida, a unos depósitos de unos 200-250 litros que llenan con camiones cisterna y con los que nos prometen una cerveza más fría y de mayor calidad al saber mucho más a la cerveza recién hecha que encontramos en las fábricas.

Pero si hay un sitio donde gusta la cerveza y donde su calidad es tomada casi como ley, es la ciudad de Brujas, Bélgica. Un lugar donde han decidido hacer algo realmente inteligente que espero que llegue pronto a mi ciudad: un sistema de tuberías subterráneas para trasladar la cerveza, conocido también como el «Brujas underground pipeline«

sistema de tuberías subterráneas en Brujas, Bélgica

Un sistema de tuberías subterráneas en Brujas revoluciona la forma de transportar la cerveza

Para el que no conozca la ciudad de Brujas, a la que yo recomiendo sin ninguna duda ir, tengo que decir que cuenta con una de las fábricas de cerveza más importantes de este mundo: De Halve Maan, un ¨monumento¨ de más de 5 siglos de antigüedad que atrae cada año a más de 100.000 turistas y que es considerado patrimonio de la UNESCO.

sistema de tuberías subterráneas en Brujas-De halve Maan

Pues bien, esta fábrica genera tal cantidad de cerveza que el desplazamiento de ésta hacia la factoría de embotellamiento está conllevando ciertos problemas ya no sólo de tráfico sino de contaminación, debido principalmente al número de camiones que atraviesan la ciudad cada año los cuales se estiman en torno a unos 500.

Por esta razón, la fabrica decidió presentar un proyecto al ayuntamiento de Brujas que consistía en desarrollar un sistema de tuberías subterráneas de polietileno de unos 3 kilómetros de longitud que tardaría unos 10-15 minutos en llevar la cerveza de la fábrica a la embotelladora y que podría trasladar unos 6.000 litros de cerveza a la hora. Y todo ello costeado al completo por la fábrica. Nada mal, ¿no?

Como no podía ser menos, la ciudad de Brujas ha aceptado y se espera que empiecen su construcción en 2015.

¿Te imaginas todo lo que podría dar de sí un sistema de tuberías subterráneas como éste? Allá donde se quisiera cerveza se podría llevar rápidamente. Conciertos, fiestas y hasta las casas particulares podrían disponer de cerveza con sólo abrir el grifo.

Una pasada, ¿no? Se acabó bajar al super y cargar con latas y botellas. Se acabó bajar al chino a altas horas de la mañana. Un enganche de tuberías y a disfrutar. Eso sí, habrá que ver como les sale el invento a los belgas y ya veremos si lo ponemos en España. Que con lo viciosos que somos, a lo mejor no es ni conveniente.

¿Cómo crees que les saldrá el invento? ¿Sólo hecho por causas medioambientales? Uff, me huele raro esto.

Y al igual que haces cuando te bebes una buena cerveza, ¡No olvides compartir!

Fotos vía:famoushostels/infobae