Mucho se ha hablado de cuál será ese ¨elemento¨ que revolucionará por completo el mundo de los combustibles. Quizás productos como el maiz, el agua, el hidrógeno, la electricidad o, porque no, el tabaco.

Sí, parecía imposible que entre un avión y una planta de tabaco pudiese haber mayor relación que los cigarrillos que se fuman antes de embarcar para aliviar nervios, pero lo cierto es que la hay, y mucha. En concreto, una sustancia tan nociva como el tabaco podría acabar con otra tan perjudicial como es el combustible de los aviones. ¿Cómo es posible? Vamos a verlo.

El tabaco como gasolina para aviones

En pleno furor de lo bio, donde tiendas, restaurantes y todo tipo de personas se unen a esta tendencia, la aerolínea South African Airlines y Boeing, junto al holding italiano Sunchem y SkyNGR como socios, nos presentan el Proyecto Solaris.

Una iniciativa que ha conseguido desarrollar combustible a partir de las semillas de una planta de tabaco conocida como Solaris, de la cual tiene la patente Sunchem, y que se diferencia de la tradicional que todos conocemos en que es rica en energía y libre en nicotina y manipulación genética.

Semillas de tabaco como combustible

Pero no creas que esto va a empezar a utilizarse ya. Las primeras plantaciones se han hecho recientemente en unas 50 hectáreas de terreno en la provincia de Limpopo, Sudáfrica, no siendo hasta el 2017 cuando se recojan los primeros 20 millones de litros de combustible que la aerolínea ha planeado. Una producción que crecerá hasta los 400 millones de litros en 2023 reduciéndose así las emisiones de dióxido de carbono de las aeronaves entre un 50% y un 75%.

Un bonito detalle por parte de South African Airlines y compañía el de apoyar un proyecto como este que, además de suponer en el caso de la aerolínea una reducción considerable en su coste de combustible, le servirá para seguir impulsando esa imagen de ¨La aerolínea más sostenible del mundo en cuestión de medio ambiente¨.

En palabras de Ian Cruickshank, especialista en Asuntos Medioambientales de South African Airlines:

El impacto que el programa de biocombustible tendrá en los ciudadanos sudafricanos es muy importante: facilitará la creación de miles de puestos de trabajo, principalmente en zonas rurales; desarrollo de nuevas habilidades y tecnologías, seguridad y estabilidad energética; beneficios macroeconómicos para Sudáfrica y, sobre todo, una reducción masiva de la cantidad de CO2 que se libera en la atmósfera.

A ver si es verdad esto y al final no acaban beneficiándose los cuatro mafiosos de turno y el resto trabajando como esclavos.

¿Qué podría suponer este descubrimiento? Sé que puede parecer pura fantasía pero imaginemos por un momento que el tabaco se convirtiera en el nuevo petróleo y su demanda fuera tal que su consumo para fumar fuese casi imposible. ¿No sería una pasada? Para mi sí pero seguramente si eres fumador me estarás odiando.

Por el momento habrá que esperar hasta 2017 a que se recoja la primera plantación para saber si funciona o no. ¿Nos enfrentamos a una nueva revolución del combustible o no será suficiente para que un avión pueda volar?

Lo bueno, se comparte.

Fotos vía: aerobcn/notirivas