Después de sorprendernos con las granjas verticales, Nueva York, una de las ciudades más vanguardistas del mundo, se prepara para un proyecto fuera de lo común: construir el primer parque subterráneo del mundo al que han bautizado como The Lowline.

Parece que las grandes ciudades se están quedando sin espacio y aunque suene a ciencia ficción, quién sabe, a lo mejor dentro de 100 años vivimos bajo tierra.

El proyecto The Lowline busca aprovechar los 4.000 metros cuadrados de la antigua estación de tranvía Williamsburg Bridge abandonada desde hace más de 60 años y situada en Lower East Manhattan, un barrio bastante poblado que carece de espacios verdes y culturales; para construir un espacio público bajo tierra.

parque subterráneo en Nueva York The Lowline

The Lowline, el parque subterráneo con luz natural

Lo más sorprendente de este proyecto es el diseño futurista y el aprovechamiento de la tecnología como base principal. No se trata de crear un parque cualquiera con luz y plantas artificiales, sino de poder llevar la luz natural del sol hacia abajo para mantener vegetación de verdad. ¡Increíble!.

parque subterráneo en Nueva York The Lowline

La idea de The Lowline surgió en 2009 y salió de las cabezas del ingeniero James Ramsey y del arquitecto Dan Barasch. Ambos están convencidos de que es posible llevar la luz del sol bajo tierra a través de un avanzado sistema.

Para lograrlo se necesitan unos recolectores, grandes espejos que estarán instalados en los techos de los edificios en la inmediaciones del parque, se moverán siguiendo al sol y reflejarán la luz hacia los concentradores. Éstos estarán a pie de calle y serán los encargados de absorber la luz que pasará a través de unos tubos irrigadores conectados finalmente con los distribuidores.

Los distribuidores serán unos paneles en forma de domo e iluminarán todo el parque, dando luz natural a las plantas y los árboles.

parque subterráneo en Nueva York The Lowline

Dicho así suena a algo sencillo, pero evidentemente es más complejo de lo que parece.

De hecho, este año The Lowline inició una campaña de crowdfunding en Kickstarter (superando su meta y consiguiendo 223.506  dólares) para crear lo que denominan The Lowline Lab, un espacio que ya está abierto al público donde ponen a prueba todo este sistema para ver la viabilidad real del proyecto y poder presentarlo para conseguir autorización y fondos públicos.

parque subterráneo en Nueva York The Lowline

Hasta el momento la idea de poder construir un parque subterráneo ha llamado la atención a miles de personas que se han acercado a The Lowline Lab. El proyecto cuenta con el apoyo de diversas empresas e incluso de personajes políticos. 

Si todo va bien, este parque bajo tierra podrá abrirse al público en 2020, y se convertirá en el primer parque subterráneo del mundo que albergue espacios verdes naturales. ¡Visitarlo en invierno tiene que ser ideal!.

Convertir espacios abandonados en lugares de uso público y común me parece genial.No sé si finalmente The Lowline podrá llevarse a cabo y si marcará un precedente en cuanto a la tecnología solar y a la manera que tenemos de ver los parques pero desde luego, los seguiremos bien de cerca.

¿Qué te parece a ti el proyecto The Lowline? ¿Cambiarías ir a un parque abierto para visitar uno bajo tierra? ¿Serán los parques del futuro?

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Vía: TheLowline / kickstarter