Viendo la foto de este perrito, ¿no te dan ganas de cogerlo, abrazarlo, llevártelo a tu casa y enseñárselo a todo aquel que pase por tu calle? Seguramente sí pero, ¿cuánto estarías dispuesto a pagar por él? No sé, por decir una cantidad, ¿pagarías unos 2.000.000 de dólares? Venga hombre, que es precio de amigo.

Pues sí, aunque parezca una burrada de las gordas desembolsar tal cantidad de dinero por un perro, es lo que ha pagado un millonario chino de 56 años por su última mascota, un Tibetan Mastiff.

El Tibetan Mastiff, el capricho de los ricos

Parece que el Tibetan Mastiff se ha convertido en uno de esos caprichos de los millonarios que, no sabiendo en qué gastar sus fortunas, se dedican a hacer muestras de su poder adquisitivo comprando cosas por un valor totalmente desorbitado.

Unos perros originarios del centro de Asia y Tibet que siempre han sido utilizados para cazar y de los cuales se dice que, además de ser leales y protectores, tienen ¨sangre de león¨, cosa que no me extraña viendo algunas fotos.

Pero, ¿sabes qué es lo peor de todo? Que si vemos la primera foto que os puse del cachorro sí puede haber alguno (millonario también) que piense que son 2 millones de dólares bien invertidos. Un perro recién nacido, tan bonito, con tantos años por delante… Sin embargo, el perro no estaba en ese estado cuando lo compró sino más como la siguiente foto que te muestro. En concreto, es el de la izquierda.

Tibetan Masttif vendido

¿Te imaginas que abres la puerta y te encuentras a tu hijo, marido, mujer o quién sea con semejante animal? Un rubio de 90 kilos de peso y casi 80 centímetros de altura que supera al que en 2011 fue considerado perro más caro del mundo. Otro como él por el que se pagó 1.5 millones de dólares.

Un perro cuanto menos llamativo y más si le vemos en plena acción. Hay que admitir que acojona un poco pero que mola muchísimo. Mira la foto.

Tibetan Mastiff  en acción

¿Cómo es posible que sea tan caro este animal? Según dicen sus criadores, el Tibetan Mastiff podría ser considerado tan escaso y especial como lo es el Oso Panda. Sin embargo, y como imaginarás, esto no es más que otro circo en el que los criadores intentan sacar el máximo beneficio.

En palabras de un experto del sector:

Los altísimos precios no son más que el resultado de las enormes exageraciones de los criadores.

Pero bueno, mientras haya personas dispuestas a pagar por ellos, ¿qué podemos decir nosotros? A mi personalmente me molaría tener uno pero… ¿dónde lo meto? Este tiene que ser el típico perro cabrón que te usurpa el sofá.

Entre esto y los concursos a perro más feo del año, ¿nos hemos vuelto totalmente locas las personas? ¿Alguna excentricidad de este tipo que conozcas y que quieras mostrarnos?

Lo bueno, se comparte

Fotos vía: cnbc/drakyitibetanmastiff