Los barcos de mercancías emiten, según estudios recientes de la Organización Marítima Internacional, alrededor del 3% de las emisiones mundiales de gases invernadero. Cifra superior a la gran mayoría de países industrializados de hoy en día que, si tenemos en cuenta que el 90% de mercancías mundiales se transporta vía marítima, no debe suponer ninguna sorpresa.

Lade AS es una compañía noruega fundada en 2010 con el único propósito de encontrar una solución sostenible para el comercio marítimo. Vindskip es esa solución, un crucero de carga capaz de reducir el consumo de combustible normalmente utilizado en este tipo de transportes en un 60% y, en consecuencia, las emisiones de CO2 hasta en un 80%.

¿Cómo? Sigue leyendo.

Vindskip - Carguero eólico

Vindskip, el «velero» del siglo XXI.

El Vindskip se basa en un diseño totalmente aerodinámico capaz de usar ambos perfiles del carguero como velas, convirtiendo el barco en una versión moderna de los clásicos veleros pero a escala industrial y con capacidad para almacenar hasta 7.000 automóviles (la capacidad promedio de los buques actuales).

Terle Lade, el diseñador responsable de su creación, cuenta con un pasado de marinero de competiciones en el que se ha basado para desarrollar el Vindskip. Según él, este gigantesco velero se parece en cuanto a su funcionamiento más a un avión que a un carguero tradicional.

«No navegamos con el viento, navegamos en el viento […] En este aspecto, el VindSkip es mucho más parecido a un avión […] utiliza el viento para crear impulso de una forma muy parecida a cómo un avión lo hace para despegar cuando alcanza una determinada velocidad.

Vindskip - Capacidad de carga

En el diseño se puede apreciar fácilmente como imita la forma de una vela. Las ondulaciones de sus laterales utilizarán el viento generado desde el barco en movimiento e impulsarán la nave durante su trayecto.

Pero no es tan simple como eso (si no ya existiría…) si no que el barco se basa en un sistema de navegación creado por el Centro de Servicios y Logística Marina Fraunhofer que calcula la ruta óptima de navegación basándose en predicciones meteorológicas y de vientos que se actualizan a diario.

Con este sistema, introduces cuando quieres partir y cuando quieres llegar a tu destino y el programa calcula, en base a previsiones meteorológicas, la mejor ruta.

Según su creador, el coste de cada Vindskip estará en torno a los 50 millones de dólares y espera que el primero surque los mares para 2019.
Vindskip - 2019

Un proyecto ilusionante y que promete. Más necesario que nunca ahora que, con todas las noticias de las ciudades con niveles de contaminación insostenibles (Madrid incluida), el mundo parece empezar a tomarse en serio la amenaza del cambio climático.

Esperemos que gracias a iniciativas como esta, la de agua salada como combustible o la de llenar el océano de placas solares, podamos pronto encontrar el equilibrio entre progreso y sostenibilidad.

¿Conoces alguna otra iniciativa similar? ¿Habías oído hablar de Vindskip?

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Fotos vía: takepart / upsocl